Simple y sencillamente Tita no ve la suya como entrenador necaxista. Ahora perdió de local ante un Neza que aprovechó las que tuvo y que en Luciano Emilio encontró a su mejor hombre. El brasileño, quien entró en la segunda mitad, fue una pesadilla para Rayos, pues consiguió una asistencia (para el gol de Rosas) y convirtió un golazo al final del partido.

Necaxa fue incapaz de lastimar a un Neza que se dedicó a contener y esperar. Le faltó ingenio al equipo de Tita, que ante la falta de recursos para atacar terminó por sucumbir en las únicas dos jugadas a gol que tuvo la visita.

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