En una entrevista con Le Parisien, el arquero mexicano Francisco Guillermo Ochoa se expresó sobre la complejidad de portar la camiseta del combinado nacional por la importancia del balompié en este país.

«La camiseta de México es pesada de llevar, porque hay un pueblo que pone sus esperanzas en ti. En el país, el futbol es casi una religión. Y luego está la presión, la historia, la ambición», declaró el actual portero del Ajaccio.

«Cualquiera puede comprar una camiseta en una tienda y jugar, pero no es la misma cosa. Prueba de ello, es que algunos jugadores vienen de un club fuerte y no son capaces de demostrar su nivel con la Selección», expresó el nacido en Guadalajara, Jalisco, quien tiene más de nueve años de ser convocado a la Selección Nacional.

Por último, el canterano americanista también habló sobre la transición México- Europa y la responsabilidad que conlleva el ser embajador del futbol mexicano en el extranjero.

«Somos las estrellas y los privilegiados. Los futbolistas reciben buenos salarios, a veces mejor que en Francia. Es por eso que no siempre es fácil llevar a los mexicanos a Europa. En México, cuando llegas al restaurante, incluso si está lleno, siempre hay una mesa para ti. Los aficionados están constantemente a la caza de autógrafos. No, no puedo caminar por la calle como aquí en Ajaccio», declaró.

«Amo a mi país hasta la muerte y siempre hablaré bien de mi país. Tenemos la mejor comida, las mejores playas, soy el primer portero mexicano en venir a Europa y estoy aquí como una especie de embajador para asegurar que los equipos pueden confiar en fichar a guardametas aztecas», sentenció Ochoa.

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