La llegada al futbol mexicano de jugadores extranjeros que terminan defraudando sigue siendo una constante, y lo peor es que algunos de ellos, cuando comienzan a ser integrantes indiscutibles de la banca, no son capaces de hacer una autocrítica y balance de lo que han dado y lo que han quedado a deber. El futbolista que llega de lejos casi siempre es soberbio, eso también es una constante.

Ayer por ejemplo, Adolfo Rosinei advirtió, amenazó o avisó, que si no juega más con el América estaría pensando seriamente en dejar el club. Y la pregunta inmediata que me salta es, ¿quién ganaría más con su partida, el futbolista o el club? Y es que Adolfo Rosinei, para ser sinceros, no le ha dado absolutamente nada al equipo de Coapa. ¿Entonces, por qué la advertencia?

Esto, es solo una muestra de lo que el futbolista foráneo siente y vive en un país como México, donde es bien recibido, apapachado y protegido por los directivos, que por alguna extraña razón siguen manteniendo a jugadores parásito dentro de los clubes.

En el ámbito de futbol mundial no hay de otra, o das resultados o simplemente te vas, pero en México no es así, acá los futbolistas extranjeros y hasta algunos nacionales con carácter de “estrellas”, son los que ponen las condiciones, los que advierten y amenazan, tal pareciera que esos jugadores tienen tomado al futbol nacional o al menos, dominan su situación dentro de los clubes.

Rosinei se la ha vivido lesionado los últimos dos torneos, prácticamente no ha jugado, y antes de eso, ni siquiera era titular indiscutible o al menos, nunca nos regaló un torneo de gran nivel, digno de las condiciones por las que fue contratado. Llegó en el Apertura 2009 y su rendimiento en el equipo no ha sido el que de él se esperaba. Adolfo tienes más rojas que goles oficiales anotados en el América, con eso podemos decir todo.

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Ayer también, Emanuel Villa, hoy de los Pumas de la Universidad, lanzó mensajes de posible partida del cuadro felino y es que desde la llegada de Mario Carrillo al equipo, el famoso Tito ha sido banquero titular, y a pesar de que los comentaristas que transmiten los partidos de los Pumas como locales, no se explican cómo un jugador con las cualidades de Villa no juega de inicio los partidos, la realidad es que la apuesta de Mario Carrillo por los jóvenes, Herrera e Izazola, ha resultado positiva y altamente efectiva. ¿Por qué tirar la toalla entonces, por qué sugerir que podría marcharse, en vez de ponerse a trabajar y ganarse la titularidad en el equipo?

¿Por qué en nuestro futbol el jugador extranjero se siente con el derecho de exigir, advertir, amenazar o avisar, cualquiera que sea el caso, cuando sus pobres números y bajo rendimiento lo tienen exhibido en un momento dado?

El futbol mexicano vive momentos dramáticos en cuanto a nivel en la cancha e interés en las tribunas y quizás, la sobrevaloración del futbolista extranjero tiene mucho que ver. Villa ha demostrado en anteriores etapas que es un delantero rentable, quizás podría fijarse volver a la titularidad con los Pumas peleando por el puesto. Rosinei por su parte, podría plantearse regresar al futbol de su país, pues en México ha dejado claro, no ha sido un futbolista rentable, y con todo y eso, ofertas de otros clubes nacionales no le van a faltar, seguro.

En fin, si ya no están contentos ni dispuestos a demostrar nada, pues que se vayan…