Una vez más los rojinegros se quedan sin D.T., muy probablemente se queden sin liguilla y por ende, la probabilidad es aún más alta de que se queden sin título; 1950-1951 fue la única y última ocasión en que el Atlas logró dar la vuelta olímpica y levantar el trofeo de la liga; a partir de ahí, el fútbol de la academia se ha distinguido por ser ligero, vistoso, alegre (en la mayoría de los casos) y, el último artífice de dicho cúmulo de situaciones que evocan esas memorias en nuestras cabecitas fue, ni más ni menos que el armador de equipos campeones: Ricardo Antonio Lavolpe.

Han pasado técnicos nacionales, extranjeros, les han embargado camiones, han estado en la quema del descenso, han resurgido, han estado en la parte alta de la tabla, se han quedado sin liguillas, se fue Lavolpe, regresó y nada; el Atlas parece destinado a no salir campeón y lo peor es que ni siquiera mueren en el intento, el Azul se quedó a 3 minutos y el rojinegro desde aquella lejana tanda de penales se ha quedado aún más lejos que eso, parecía que con la inversión monetaria que TV Azteca inyectaba en ellos la cosa cambiaría, mejorando las líneas con jugadores de Monarcas, trayendo refuerzos un tanto más interesantes y que, mínimo, daban a pensar que merecían el beneficio de la duda, hoy Atlas vuelve a las andadas, alejado de zona de clasificación, cesando al ex técnico de moda y lo que es peor, sin un rumbo fijo de cara a los años venideros, ya no surgen canteranos, ya no juegan dinámico ni alegre y de salir campeones, mejor ni hablamos.

Lee también   Definidos los horarios de la final

 

El Atlas que perdió la final frente a Toluca