Por su actuación en el Mundial de México 86 le fue concedido el Balón de Oro a Maradona. Pero en 1989, el galardón fue robado tras un asalto al Banco de Nápoles, sitio donde el Pelusa creyó estaría más seguro su premio.

Tras la captura de Salvatore Lo Russo, capo italiano de la mafia, se detuvo a uno de los hombres que participó en aquel atraco. Sin embargo, su detención se dio por otro asunto: tráfico de drogas. Dispuesto a colaborar con la justicia, y una vez tratado el asunto de los estupefacientes, Lo Russo aprovechó para hablar sobre el destino del Balón.

Previamente, a inicios de los noventa, el propio Lo Russo se dio cuenta que entre las joyas robadas al Banco de Nápoles se encontraban relojes de Maradona. Fue entonces que al darse cuenta de quién era el propietario de dichos objetos movió cielo, mar y tierra para localizar los relojes y devolvérselos a su dueño. Sin embargo, aún faltaba el Balón de Oro.

Tuvieron que pasar más de 10 años para que el capo respondiera a la pregunta de «¿Dónde está el balón?». Y es que la policía italiana se cansó de buscarlo por todas partes sin encontrar siquiera una pista de su paradero. Por pena o remordimiento, Lo Russo calló la verdad desde 1989 hasta 2011 y de plano ya no pudo cargar con la culpa moral que tiene sobre la desaparición del galardón.

¿Dónde está? Pues dejó de ser un esférico para convertirse en barras doradas, es decir: ¡fue fundido en lingotes de oro! Ahora, ese premio de Maradona quedó como un bonito recuerdo, una bella fotografía que le recuerda al Diego haber sido premiado en el Mundial de México 86.

Lee también   El Napoli y el 'Chucky' Lozano fueron sancionados por la directiva