El Barcelona completó su auténtica remontada al PSG en la Champions ganando 6 goles por 1.

De ese juego, nos quedaremos con el fútbol que mostró los culés, la cobardía del equipo francés y alguna que otras cositas que el árbitro influyó. Pero aparte del gran trabajo que hicieron los españoles para lograr la proeza, hay algo más que lo hizo posible.

Muchos jugadores hoy en día son supersticiosos, tienen sus cábalas en cada partido y al parecer Luis Suárez y Lionel Messi comparten una.

Cuando el colegiado pitó el final, el uruguayo se dirigió a Pepe Costa, responsable de la Oficina de Atención al jugador, para sacarle un limón amarillo que tenía en una bolsa. Este se lo mostró al argentino y los dos sonrieron de gran manera.

Gracias a los goles de Suárez, Neymar, Messi, Sergi Roberto, un autogol y un limón, el Barcelona sigue más vivo que nunca en la Champions.

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