Vaya arbitraje se aventó el silbante paraguayo Ulises Mereles en el duelo Perú-Chile del Sudamericano Sub 17. No solamente influyó en el resultado y perjudicó a la escuadra inca, sino que lo hizo con completo cinismo y descaro. De plano se inventó todo lo que marcó y sancionó.

Una cosa es tener un mal día y otra muy distinta ya es pasarse de vivo. En la recta final del encuentro, ya en el tiempo agregado, justo cuando Perú ya cantaba la victoria de 1-0, Mereles puso el desaguisado. Primero expulsando a dos elementos peruanos, cuando ellos fueron los agredidos. Por si fuera poco estaba de espaldas a las acciones.

No conforme marcó un penal por ocurrencia. Había dejado seguir la jugada, ignorando todo, y nomás por ver a un elemento chileno sobre el césped decidió sancionar con pena máxima. Peor aún, quien agredió fue el andino. El encuentro terminó empatado a un gol.

Por su actuación, Perú ya alzó la voz y reclamará ante Conmebol por el trabajo de Mereles, un trabajo que a todas luces raya en lo absurdo, en la locura total.

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