Agentes de la Policía brasileña que colaboran con las autoridades rusas durante el Mundial 2018 detuvieron hoy en el estadio Krestovsky de Sao Petersburgo, en donde Brasil se impuso por 2-0 a Costa Rica, a un brasileño prófugo desde el año pasado y que figuraba en la lista de buscados de Interpol.

El hombre detenido, de 31 años y cuya identidad no fue divulgada, era buscado con base en un mandato de captura expedido a mediados del año pasad por el primer juzgado federal criminal del estado de Espíritu Santo, informó la Policía Federal brasileña en un comunicado.

El prófugo es acusado de haber participado el 22 de marzo de 2017 con otras dos personas de un asalto a una agencia de los Correos en Itarana, municipio de Espíritu Santo, en el que fueron robados cerca de 26.000 reales (unos 7.027 dólares).

El brasileño, que usaba un pasaporte italiano cuando fue detenido del que se desconoce si es legítimo, había sido incluido por la Policía Federal en la lista roja de buscados por Interpol, lo que permitió su detención en Rusia.

El arresto fue efectuado por agentes federales brasileños que colaboran con el Centro Internacional de Cooperación Policial, una iniciativa montada por las autoridades rusas para permitir que policías de otros países ayuden a controlar a ciudadanos de sus respectivos países en incidentes en los estadios del Mundial 2018.

Los policías brasileños, que actúan de forma integrada con las autoridades rusas, identificaron y detuvieron al prófugo cuando se disponía a ingresar al estadio para ver el partido en que Brasil consiguió su primera victoria en el Mundial y dio un paso importante para su posible clasificación a octavos de final.

Lee también   Portero huye de regreso a su país después de dar un pésimo partido