Robert Bobroczky es un adolescente rumano de 18 años que mide más de dos metros de altura. Específicamente 2 metros 31 centímetros. Este muchacho juega al basket, e incluso, portales especializados en el draft de la NBA ya conocen su nombre.

Este joven de 18 años de edad llegó a crecer 10 centímetros en un año. Actualmente juega con el equipo de Spire Institute de Ohio, Estados Unidos.

Sus padres, un exjugador de basket y una exjugadora de balonmano, preferían que su hijo siguiera desarrollándose en su casa, en su Arad natal, al oeste de Rumania.

Vladimir Cristea, el mejor amigo de Robert, apenas le llega a la cintura. “Todos creen que tiene 20 años o más, pero en realidad es más joven que yo”.

Con un crecimiento tan acelerado, ahora Bobroczky debió trabajar en su musculatura para sostener toda esa altura y peso, además de los conceptos propios del baloncesto.

NBA

Su crecimiento le sitúa a un centímetros del histórico Gheorghe Muresan, el pívot de 2,32 metros que fue elegido en la segunda ronda del draft de 1993 por los Wahington Bullets. Muresan, que creció tanto por un desorden en la glándula pituitaria y era propenso a lesiones, es el jugador más alto que ha jugado en la NBA estadounidense. El también rumano, medía un centímetro más que el sudanés Manute Bol.

 

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