En estos últimos meses la figura del portero ha sido objeto de criticas y polémicas a su alrededor. En México tenemos el caso de Ochoa. En Venezuela ya vimos lo que pasó con el amigo que se fue del estadio por ser sustituido. Ahora toca turno a Cristian Luchetti, arquero de Boca Juniors.

La anécdota del argentino nos da un ejemplo de que la posición de portero es ingrata dentro de la cancha y también fuera de ella. Resulta que el Sanofi Pasteur, organismo sanitario, tiene un convenio firmado con los xeneizes para procurar salud en directivos y jugadores. Por ello, acudió a las instalaciones bosteras para vacunar al plantel contra la gripe.

Pasaron por el arte de la jeringa (inyección) Riquelme, Palermo, Caruzzo, entre otros. Sin embargo, se olvidaron de avisarle a Lucchetti, quien ya de por si andaba con temperatura elevada. Tras omitirlo, Falcioni se ha llevado la sorpresa de que la temperatura pasó a convertirse en una fiebre de aquellas que tiene en cama al arquero.

¡Qué les costaba avisarle!

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