Como medida para generar ingresos, así como para estrechar más los lazos con su afición, el club alemán St. Pauli ha anunciado que el próximo año su estadio, Millerntnor, fungirá como una enorme sala de cine. No proyectarán ninguna película ni venderán palomitas. Su idea va en ese sentido, pero con otro estilo.

Como ocasión especial, St. Pauli colocará pantallas gigantes en su estadio para transmitir el partido que disputaron ante Bayern Munich el 6 de febrero de 2002. En esa ocasión, St. Pauli derrotó al Bayern por 2-1, suceso considerado como el más importante en la historia del equipo tanto para la institución como para sus aficionados.

Con motivo del décimo aniversario de esa hazaña, St. Pauli exhibirá el partido completo. A cambio, los aficionados pagarán su entrada, misma que tendrá el mismo valor que en 2002. De igual forma, salchichas y cervezas serán los productos que se venderán al interior del inmueble y también costarán lo mismo que hace 10 años.

Uno de los propósitos del club es que durante la exhibición se guarde silencio, como si se tratara de una película, para que estallen las gargantas de los aficionados únicamente cuando caigan los goles del triunfo histórico.

Lee también   St. Pauli triunfó en el derbi de las bengalas