Una premisa no escrita en el futbol es que el glamour y el drama suelen ser fieles compañeras de los ídolos. Algunos gustan más de la extravagancia y los reflectores y hacen hasta lo imposible por darse a conocer. Otros, simplemente tienen el imán para atraer a las cámaras y al chisme. Tal es el caso de Carlos Tévez.

Mientras que Puyol estrena novia, el Apache hace válida la frase de “dinero mata carita” al obsequiarle una casa con valor de 350, 000 dólares a su novia, la actriz Brenda Asnicar. El terruño ─donde hasta el momento ella no ha confirmado si lo compartirá con su galán─ se ubica en el barrio de La Horqueta, en San Isidro. A este hecho, la prensa argentina le dio revuelo al catalogarlo como “el novio perfecto”.

Por si la buena suerte no fuera demasiada, a Tévez se le están dando las cosas en el Manchester City y anda que no cree en nadie. El pasado fin de semana se convirtió en el verdugo del Chelsea y ahora espera serlo de la Juventus dentro de la Europa League.

Pero no todo es miel sobre hojuelas para Carlitos, pues su hermano (no sanguíneo) fue sentenciado a 16 años de prisión luego de haberse disfrazado como agente de seguridad para intentar robar una camioneta blindada, esto en 2008.  A este suceso, los medios lo encasillan como “una compleja relación fraterna de los barrios marginales de Buenos Aires”.

Moraleja: Cuando te toca aunque te quites, cuando no te toca aunque te pongas.

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