En uno de los partidos menos atractivos de la eliminatoria rumbo a la Euro 2012, Austria venció como visitante a Azerbaijan por cuatro a uno. En dicho partido se registró un suceso muy peculiar, por no decir irrelevante. Corría el minuto 78 cuando el árbitro suizo Stephan Studer se percató de que un teléfono celular estaba tirado a un costado (fuera de la cancha) de la línea de saque de banda.

El colegiado paró momentáneamente el encuentro para recoger el aparato y atravesar todo el campo con el fin de pedirle al cuarto árbitro que informara a las autoridades del estadio sobre lo acontecido. Además, Studer solicitó que se conminara a los aficionados a no arrojar celulares al campo, pues en caso de que otro aparato cayera al campo suspendería el partido.

Lo más raro del asunto es que el árbitro no supo explicar si el celular fue lanzado desde las tribunas o estaba ahí desde que inició el partido.

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