Yo Cruzazuleo

Tú Cruzazuleas

Nosostros cruzazuleamos

Vosotros cruzazuleais

Ellos Cruzazulean

Tienes la victoria en la bolsa, tu afición enloquecida no para de festejar, lo único que esperas son unos instantes para que el árbitro pite el último chillido con su ocarina y la gloria se haga en realidad, cuando… ¡PUM! De la nada sale un jugador contrario que arruina toda la fiesta y se encarga de amargar el festejo casi sonado ¿Les parece familiar ésta historia? Acá les muestro un recuento de 7 Triunfos de último minuto en Champions League. Veamos.

 

Ole Gunnar Solskjaer al Bayern Munich.

El día era 26 de mayo de 1999 y un pletórico Camp Nou recibía en la final de la UCL al Bayern Munich de Kahn y Matthäus y a uno de los mejores Red Devils que el eterno Ferguson formó con Beckham, Schmeichel y Yorke. El equipo alemán mantuvo el uno a cero durante casi todo el encuentro pero en los instantes finales Sheringham empató y en el último suspiro un noruego pelirrojo entró al minuto 81 y marcó el gol de la victoria. Todo el equipo bávaro quedó tumbado de impotencia y los de Manchester lograron el trébol de trofeos (Premier League Cup, FA CUP y UCL) en esa temporada.

 

Andrés Iniesta al Chelsea.

Las dinastías tienen que contar con sus héroes que sacan la casta en los momentos más apremiantes y vaya que toda la afición Blue aún sufre ese gol de El Fantasmita en Stamford Bridge. Mayo de 2009 partido semifinal, Barcelona solo necesitaba un gol y un héroe para romper el muro defensivo de aquel Chelsea rocoso. En el minuto 93 ¡Oh sorpresa! Ese equipo generaba magia e Iniesta lo demostró. Al final del cuento los culés bailaron a ritmo de Guardiola al Manchester United en la final de Roma.

Didier Drogba al Bayern Munich.

El escenario era perfecto, la final en Munich donde el equipo local solo iba a alzar la copa como mero trámite, eso pensaban. El Chelsea de Di Matteo llegaba como la víctima perfecta ya que su juego era malo. Sorpresivamente jugó ese día con el corazón en los botines y Bayern solo pudo anotarles un gol gracias a Müller, todos pensábamos que eso iba a ser suficiente pero el héroe de mil batallas Didier Drogba llegó al minuto 88 a lanzar un balde de agua fría a los alemanes y llevar el juego a tiempo extra donde al final el equipo londinense alzó la orejona en la tanda de penales. La final perfecta para Die Roten fue escrita por Sófocles o cualquier dramaturgo griego.

 

Felipe Santana al Málaga.

En la temporada 2003 de UCL se encontraron en los cuartos de final los equipos sensación del torneo: El Málaga del ingeniero Pellegrini y un espectacular Borussia Dortmund de Klopp. El ingeniero es famoso por hacer que equipos antes mediocres sueñen con cosas grandes pero también era famoso (antes de Manchester City) por derrumbar esos sueños de una manera cruel. En La Rosaleda, el equipo malagueño tenía la gloria en sus manos gracias a Joaquin y Eliseu pero el equipo alemán nunca bajó los brazos y en el último suspiro Marco Reus al 91 y Felipe Santana al 93 se encargaron de enterrar en suelo español la gloria de Pellegrini y compañía. Pero….

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Arjen Robben al Borussia Dortmund.

En ese año el Bayern Munich de Jupp Heynckes seguía siendo una máquina demoledora de hacer futbol, rápidos, precisos y sin tediosos tiki-takas. Cuando las abejas de Dortmund se presentaron en la final se pensaba que iba a ser casi un flan para los bávaros y más cuando Mandzukic adelantó los cartones, sin embargo los de Klopp buscaron la gloria y Gündogan empató. Lastimosamente se apareció un clavadista amateur holandés que se puso la capa de héroe y al minuto 89 consiguió el gol que cerró una temporada espectacular para la máquina bávara. El que a hierro mata a hierro muere, dura lección para Die Schwarzgelben.

 

 

Sergio Ramos al Atlético de Madrid.

La primera vez en la historia que dos equipos de la misma ciudad llegan a una final continental. El Real Madrid efectivo de Carlo Ancelotti y el Atlético huevudo del Cholo Simeone. Para empezar Cristiano Ronaldo no debería ser mencionado ya que pasó desapercibido como en varios partidos de matar o morir. Si en la parte del Chelsea – Bayern escribí que los Blue tenían el corazón en los botines acá los colchoneros tenían un par de tanates en las botas e hicieron que toda la afición merengue estuviera mentalizándose para lo peor. Godín vino desde la defensa para adelantar a los del Manzanares, pero en los últimos instantes un cabezazo andaluz dobló a Curtois para mandar el juego a tiempo extra. Al final el Atlético terminó goleado, madreado pero con la frente en alto y sí, el Real Madrid levantó por fin la tan ansiada décima orejona.

Thiago Silva al Chelsea.

Dicen que Mourinho puede convertirse en el Ferguson del Chelsea, pero seamos sinceros el sabio escocés no mostraba un juego tan mezquino como el portugués lo hace en ocasiones. En los octavos de final de la más reciente temporada de UCL en una serie cerradísima entre el equipo Blue y Les Parisiens, Cahill adelantó a los ingleses al minuto 80 pero el brasileño David Luiz se encargó de mandar a tiempo extra con su gol al 85’. En el primer tiempo extra Thiago Silva cometió una mano imperdonable dentro del área que Eden Hazard transformó en el gol de la gloria. El destino se encargó de enmendar el error del brasileño y él mismo hizo la anotación que llevó al equipo de Paris a la siguiente ronda.