El sábado 29 de agosto de 2015, tal como lo hizo durante el Mundial de Brasil 2014, James Rodríguez  se apoderó de todos los titulares de la prensa deportiva mundial, en una actuación notable ante el Real Betis, donde el Real Madrid anotó 5 goles y mandó al diablo, momentáneamente, el debate de hace una semana, donde se les acusaba de falta de gol.

Pero el motivo de estas líneas no es si a los merengues les falta gol o no, sino James y el valor de los futbolistas en el mercado, aprovechando que la época de traspasos está a instantes de finalizar.

El colombiano, de 24 años y una inteligencia prodigiosa (más allá de un poderío físico asombroso, como el de Gareth Bale, por ejemplo), no jugó en el primer encuentro de la Liga, contra el Sporting de Gijón, porque «no estaba en forma», según la prensa española.

El sábado fue titular, y salió de la cancha con dos golazos y una asistencia.  José Sámano, del diario El País, escribió:

«Se llama James y juega como un ángel. Un jugadorazo. Asiste, golea, compite. Es singular en todo, por más que Rafa Benítez le dejara de lado en Gijón, por aquello del revuelo que tiene con complacer a Bale y al palco. De vuelta a la Liga, James copó el centro del escenario».

Y si piensan que Sámano es solo un erudito de las letras, aún podemos ver los goles y decidir por nuestra cuenta:

El fútbol es un deporte mediático, donde pareciera que el valor de los jugadores lo determinan más los caprichos de la chequera de algún magnate, cualquiera que sea su nombre y su cargo. Y si la prensa de verdad influye en algo, unas líneas como las anteriores, y de paso publicadas en uno de los medios con mayor credibilidad del globo terráqueo, aumenta el valor de quién sea.

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Cuando James fichó por el Madrid en julio de 2014, proveniente del Mónaco, era balón de oro del Mundial, y su costo fue de 80 millones de euros. Ese mes, el mismo equipo invirtió alrededor de 25 millones por Toni Kroos.

Sabemos que el contexto de ambos jugadores en ese entonces era distinto: James tenía contrato con el Mónaco y Kroos no quería renovar con el Bayern, y por eso su precio bajó. El negocio era: toma lo que puedas o te quedas sin nada, para los alemanes.

Pero a decir verdad, ¿Es tanta la diferencia entre uno y otro? ¿Tanto como 55 millones?

¿Cuánto costaría James hoy?

Hace unos días, preguntábamos si era en serio que el Manchester pudiera presentar una oferta de 325 millones de euros por Neymar.

Al poco tiempo, se habló de 73 millones de euros por Robben, 7 años mayor que James y, curiosamente, apenas 7 millones menos. Lo comparamos con James porque él es el motivo de estas líneas, pero usted puede hacerlo con el jugador que le plazca.

De igual forma, no hace preguntamos cuál era el valor de Thomás Muller, ya que según los rumores había una oferta de 80 millones por él.

Se especula que podría haber una oferta final por De Gea, de 25 millones, otras fuentes dicen 40…

Por cierto, si el Manchester City pagó 76 millones de euros por Kevin de Bruyne, ¿el precio de los jugadores mencionados líneas más arriba no debería de aumentar?

Lo cierto es que los precios en el mercado del fútbol son un tanto difíciles de predecir. ¿Es descabellado afirmar que , en lugar de regirse por la ley de oferta y demanda, el fútbol se rige más por caprichos personales de individuos con enormes chequeras?

¿Cuál es el precio real de un futbolista?