La vida te da oportunidades y cuando el ser humano no las toma es porque no las ve o, en algunos casos, no las quiere ver.

Adriano Leite Ribeiro, en el momento cumbre de su carrera, fue comparado con Ronaldo y catalogado, por algunos, como el heredero generacional del Fenómeno. No era un disparate pues el brasileño tenía argumentos, en cuanto a historial y atributos técnicos, con que respaldar dicha comparación. Sus años en el Inter de Milán, tras haber tenido un paso aceptable por la Fiorentina y Parma en la Serie A, deslumbraron a muchos ojos en todo el mundo.

Sin embargo, para trascender es necesario algo más que una buena gambeta, un potente disparo o un físico saludable. Como dirían por ahí, lo díficil no es llegar más mantenerse. Y para eso se requiere de algo que todos poseen más no controlan: mente.

En Italia Adriano dio mucho de que hablar en lo futbolístico. Dos Serie A, dos Coppa Italia y tres Supercoppa hablan por sí solas. Dándose un gusto personal, Adriano volvió al fútbol brasileño para defender la camiseta del San Pablo sin saber que sería un punto de inflexión negativo en su carrera. De ahí en adelante, el ensayo y error, sin aprendizaje, fue el matiz principal en la carrera del Emperador.

Desde hace unos años hacia acá, Adriano ha sido objetivo de las cámaras más por la indisciplina fuera de la cancha que por su talento dentro de ella. Las fiestas, la pereza y la buena vida predominaron en el estilo de vida del jugador sacrificando el fútbol. Del Corinthians, su último club, salió por sus conocidas salidas nocturnas, sus ausencias en los entrenamientos y la negativa de adoptar un régimen alimenticio que le devolviera su forma física óptima.

En Marzo del año pasado Adriano jugó su último partido como profesional, ante Neymar y compañía. Terminado el torneo, Corinthians le despachó y Flamengo le dio, increíblemente, una nueva oportunidad. Pero Adriano no entendió la magnitud de lo recibido y tardó apenas dos semanas para volver a hacer de las suyas. Se agarró del codo cuando le dieron la mano, y la gente del Flamengo no quiso jugársela durante la temporada. En tiempo récord, le dieron las gracias nuevamente. Un año de inactividad más tarde, apareció otro valiente que se puso como reto domar al toro furioso. Dunga, entrenador del Internacional de Porto Alegre, apostó por el delantero brasileño ante la sorpresa y descontento de muchos.

Lee también   Mundial de Qatar 2022 se jugará en invierno

«Todo el mundo merece una segunda oportunidad», declaró el ex entrenador de la Selección Brasileña en público, ante la negativa obvia de la directiva y afición colorada.

«Él ha tenido muchas oportunidades en la vida, dentro y fuera del país, y las ha desaprovechado. Tal vez nuestro entrenador quiera públicamente hacer frente al desafío de domar a un ‘toro furioso’. Creo que Adriano es un mal ejemplo para la juventud. Es todo aquello que no queremos porque es una persona que tiene una conducta desviada», señaló Roberto Siegmann, ex vicepresidente del Internacional.

Aun así, el presidente del equipo, Giovanni Luigi, le dio luz verde a Dunga para fichar al Emperador, siempre y cuando pasara sin problemas los exámenes médicos. Con el visto bueno de Luigi, todo mundo dio por hecho que Adriano sería el nuevo compañero en ataque de Diego Forlán y Leandro Damiao. Qué mejor oportunidad de regresar al profesionalismo con un proyecto de esa envergadura. El brasileño, emocionado, comenzó a publicar fotos de su recuperación física a través de su cuenta oficial en Twitter (@A10imperador).

Parecía, finalmente, que los planetas se alineaban y la posibilidad de ver a Adriano, jugando y entrenando con intención y ganas, estaba a la vuelta de la esquina. Pero faltaba el requisito que todos habían menospreciado: las pruebas físicas. El día de hoy, un grupo de médicos viajó a Río de Janeiro para evaluar al jugador y dar el diagnóstico final para la firma del contrato. Producto de esa visita el Internacional, sorpresivamente, le cerró la puerta a Adriano hace unas cuantas horas.

«No podemos esperar todo el tiempo que requiere él para volver a jugar fútbol en un alto nivel en el Inter», explicó Luís César Souto de Moura, director deportivo del equipo, en una entrevista a Rádio Bandeirantes.

Ya descartado, ¿a dónde irá a parar? ¿Al anonimato? ¿O habrá algún valiente que le vuelva a dar una oportunidad?

La evolución fotográfica de Adriano:

Flamengo 2000-2001
Flamengo 2000-2001
Inter de Milán 2001
Inter de Milán 2001
Fiorentina 2002
Fiorentina 2002
Parma 2003
Parma 2003
Inter de Milán 2004
Inter de Milán 2004
Brasil 2006
Brasil 2006
Inter de Milán 2007
Inter de Milán 2007
Sao Paulo 2008
Sao Paulo 2008
Inter de Milán 2009
Inter de Milán 2009
Flamengo 2009
Flamengo 2009
Roma 2010
Roma 2010
Corinthians 2011
Corinthians 2011
Regreso fallido a Flamengo 2012
Regreso fallido a Flamengo 2012