El hijo pródigo regresa a casa pero lejos de volver como protagonista -las piernas no le dieron- lo hace para recibir su respectivo homenaje por el tiempo y el esfuerzo que brindó para su alma matter.

Germán Villa, quien por casi 17 años jugó para el América, recibirá el próximo domingo un homenaje a su carrera, pues recién en diciembre no renovó contrato con Gallos Blancos -su último equipo- y decidió retirarse del futbol, en silencio y lejos de todo clamor.

Así era el Villa del medio campo Águila. El tipo de ocho pulmones, sereno, capaz de obedecer a sus entrenadores y cumplir su función, capaz también de poner la mente en blanco, olvidarse de todo, y distraerse a lo loco.

Nació el 2 de abril de 1973 en la Ciudad de México, debutó azulcrema el 29 de septiembre de 1991 en Primera División, con apenas 18 años, en partido ante León.

Fue seleccionado para los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, para la Copa del Mundo Francia 1998 y al regresar del mismo fue contratado por el Espanyol de Barcelona, donde jugó un año.

Regresó a México para vestir el uniforme de Necaxa, luego volvió en 2000 al América hasta el 2008, periodo en que levantó los trofeos del Verano 2002 y Clausura 2005.

Con el Pelado Díaz al mando de las Águilas fue dado de baja para volver a Necaxa, paró unos meses y todavía volvió a jugar para Querétaro sin tanta fortuna; hasta que hace unos días, después de 19 años como profesional, dijo adiós al futbol.

[Notimex]

Lee también   Valedores vs San Mateo