FUERA DE LUGAR | Mauricio Pedroza debuta como columnista en FutbolSapiens
FUERA DE LUGAR | Mauricio Pedroza debuta como columnista en FutbolSapiens

En clases de economía y de administración prefieren llamarle así a los defectos. El concepto tiene muchos elementos ciertos que pueden ser adaptados a las de ya por la nueva Liga MX.

A mí me encanta la idea de la emancipación de la Liga. Su independencia de la Federación le debería permitir mejorar en muchos aspectos que, por lo general, comenzarán por lo económico, pero cuyo objetivo debería trascender prioritariamente a lo deportivo.

El problema es que todavía no tenemos los elementos en la mano como para creerles.

La materia prima del futbol es la persona, sobre todo la que se pone un uniforme y durante 90 minutos busca anotar gol y que no le horaden su puerta.

Tristemente, el trato a la materia prima sigue siendo un «área de oportunidad» para la Liga MX.

Es ridículo que 20 años después, el draft siga siendo el único medio para que los futbolistas de la liga mexicana puedan buscar otro equipo, es absurdo que un mes y medio antes de que se juegue el primer partido, se cierre la puerta de cambios o contrataciones de futbolistas registrados ante el futbol mexicano.

Es inexplicable cómo suceden casos como el de Bofo Bautista, es alarmante que Iván Alonso tenga que pelear con el Toluca para deslindarse de un club en el que médicamente es ultra reisgoso que permanezca.

La Liga MX ha tenido hasta ahora grandes ideas protocolarias. Muy bien que hagan del arranque del partido un proceso formal. Perfecto que especifiquen en un libro de cargos obligatorio cuestiones como las medidas de la cancha o el largo del césped. Bárbaro que tengan un himno y que exijan que 10 minutos antes del arranque del partido no haya «subalternos» dando vueltas por el terreno de juego. Brillante que busquen nuevos acercamientos con patrocinadores ajenos a la FEMEXFUT para que los ingresos prácticamente se doblen.
Sensacional que los horarios faciliten el acceso de los aficionados, así sea para llegar a los estadios o para verlos en la televisión. Acertadísimo volver al Torneo de Copa (aunque el sistema de competencia sea retrógrada). Pero ¿Y el futbolista? Hasta cuando entenderán que el sistema que define las transferencias va en detrimento de lo que más les importa, el espectáculo.

Lee también   10 razones para creer que Brasil 2014 es el mejor Mundial

Los datos de investigación del suplemento Cancha del diario Reforma son alarmantes: Que la vida activa de un futbolista profesional en promedio no rebase los 4 años no es más que un reflejo de un fallido sistema de descubrimiento de talento, de un pésimo procedimiento de formación en clubes y, sobretodo, de un incomprensible transición de inferiores a Primera División.

Pero los problemas comienzan apenas allí.

Ni siquiera hemos hablado del mentado “Pacto de Caballeros” (realmente no debería escribirlo con mayúsculas). La práctica más denigrante para el futbolista, la que le impide su libre contratación a pesar de que su condición, en efecto, es de libertad.

Sí, los jugadores también tienen algo de culpa. Su pasividad es alterada sólo una vez que sus personalísmos derechos son tocados. Pero mientras los esfuerzos sigan siendo individuales, la voracidad de sus –literalmente- dueños sólo se incrementará.

El día en el que existan más voces como las Christian Giménez y Emmanuel Villa, sus condiciones podrán ser mínimamente dignas.

Pero es justo aquí donde la Liga MX tiene la maravillosa oportunidad de exponenciar lo más importante, la calidad de sus futbolistas.

Mientras su atención no esté puesta en revalorizar su materia prima, su visión seguirá siendo miope.