Así analizan al Chicharito en la prensa inglesa

La siguiente es la columna de Jim White, publicada este miércoles en The Telegraph. Él es una de las plumas más leídas del futbol inglés, y se la dedicó, casi por entero, a detallar las virtudes de Javier Hernández, así como a describir el fenómeno que el Chicharito está generando en el entorno del Manchester United.

Manchester United Vs Marsella: Javier Hernández, el Chicharito goleador, dejó congelado a Dimitar Berbatov

Siempre hay visitas políglotas en Old Trafford. Las calles aledañas al estadio retumban con dialectos impenetrables: el sonsonete de Noruega, el difícil chino de Singapur y el acento nasal de Ancoats (noroeste de Londres)…

Y desde este martes en la noche, además de los 5000 franceses cantado “eecsee votres billete silver par”, se pudo notar un puñado de mexicanos.

Envueltos en la bandera nacional, anunciando su presencia con sombreros y ponchos y canciones ruidosas, ellos estuvieron sólo por el Chicharito. Después de la actuación de su héroe, podemos estar seguros de algo: regresarán. Y la próxima vez traerán a toda la familia, sino es que al país completo.

En su primer temporada en Manchester, Javier Hernández, el mexicano apodado Chicharito que pudo causar risitas en los jardines de niños, ha dejado rápidamente su sello.

Entre los puestos que colman el camino al estadio, su rostro aparece en tantas camisetas como los viejos ídolos Cantona, Best y Giggs.

La bandera verde, blanco y rojo cada vez se agita más en la tribuna. Y claramente, su entrenador, también cree que su hora ha llegado.

Por segundo partido consecutivo de gran importancia, Sir Alex Ferguson utilizó al joven Hernández como punta principal. Por segundo partido, también, esa decisión significó que Dimitar Berbatov, el líder goleador del club, se quedara en la banca, sin la confianza de cargar con esa responsabilidad.

Al jefe del United seguramente le gustó lo que vio el sábado, en la FA Cup, frente al Arsenal, donde Hernández formó una efectiva asociación con Wayane Rooney.

El mexicano mantuvo preocupados a los 4 defensas de los Gunners con su energía, permitiendo que Rooney se retasara, comandara los espacios en mediocampo y desarrollara su mejor actuación en los últimos 12 penosos meses.

Y así lo volvió a hacer contra Marsella. Apenas en 5 minutos este par ya había dado resultado. Rooney realizó un precioso pase para Ryan Giggs, recibió la devolución y puso una asistencia a Hernández, quien aparentemente inadvertido, de manera fantasmal entró por detrás de la defensa, en una clásica jugada de goleador. Ese movimiento es la razón por la cual Ferguson lo prefirió en vez de Berbatov. En cuanto Rooney ingresó al área, él ya estaba rondando a su marcador, el ex Man United Gabriel Heinze. Entonces, con una movimiento repentino, dejó atrás al argentino, quien inútilmente buscó al juez de línea para pedir fuera de lugar. El búgaro jamás se ha movido así en su vida, él prefiere que otros hagan esa tarea.

Pobre Heinze, la mayor parte del partido trató de probarle a Ferguson que se había equivocado al sacarlo del equipo, pero no pudo. Creyó que le sería fácil acostumbrarse nuevamente al césped de Old Trafford y constantemente fue superado por su joven rival, que aunque no comparte el físico de su contraparte André-Pierre Gignac, sin duda sabe cómo hacerles notar a los defensores que ronda por ahí. No es que hubiera mucha simpatía por Heinze, pues quedaron en la memoria sus intentos por ir a Liverpool, y por ello los abucheos cada vez que tocaba el balón.

Hernández posee movimientos que sólo son efectivos si son apropiadamente entendidos por sus compañeros. Y Giggs, Paul Scholes y Rooney están constantemente alerta para dejarlo en posición de gol.

Rooney muchas veces ha generado pases a la espalda de los defensas. Ese juego encaja perfecto con el sistema favorito de Ferguson en Europa, donde prefiere rápidos contraataques. Junto a Nani, rápidamente se solucionó el problema que el técnico detectó en Anfield. Hernández ofrece peligro constante, posibilidades infinitas y asustó al Marsella en cada ofensiva. Y con el transcurso del partido, justo cuando el United parecía ceder la iniciativa, cuando el temor de que los franceses empataran rondaba las gradas, Chicharito volvió a bombardear.

En esta ocasión Giggs fue quien lo habilitó, cediéndole un pase que a su vez recibió de Valencia, hacia la zona del punto de penal donde había que anticipar a Steve Mandanda. Como todos los grandes goleadores su anticipo fue perfecto: rara vez un gol puede aliviar tanta presión.

Ya con 10 minutos por jugarse, Marsella volvió al partido cuando Heinze provocó el autogol de Wes Brown en un tiro de esquina.

Los franceses, a diferencia del Arsenal el sábado, aprovecharon el tiempo de compensación para atacar al United, animados por su entrenador Didier Deschamps.

Por desgracia para Ferguson, el partido no le permitió ni siquiera hacer un cambio táctico para comerse unos segundos del reloj en los últimos instantes. Se vio obligado a utilizar reservas para parchar su línea defensiva. Primero fue O’Shea, y después su reemplazo, Rafael. United perdió una y otra vez las espaldas por la derecha, por lo que parecía inevitable echar mano de Gary Neville.

Así que el destino conspiró hasta el final contra Berbatov. Nunca se presentó siquiera la oportunidad de utilizarlo. No tuvo ni la mínima chance de recodarnos sus habilidades. Y por la forma en que jugó Hernández anoche, acumulando grandes actuaciones en los grandes partidos, es poco probable que el búlgaro tenga pronto alguna oportunidad.

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