Saur Sadajev y Gabriel Kadijev. Esos son los nombres de los dos jugadores musulmanes, procedentes de Chechenia, que el club Beitar Jerusalén ha fichado recientemente. Esta acción no fue aceptada por los seguidores Ultras del equipo israelí y las protestas de los mismos se han presentado y extendido durante los últimas semanas.

Sin embargo, el suceso ha sobrepasado el límite de lo aceptable. Desconocidos aficionados del equipo, incendiaron las oficinas del club en señal de protesta. En el incidente se perdieron trofeos, camisetas históricas y otros recuerdos valiosos de la institución. Times of Israel, periódico popular nacional, ha catalogado el acto como algo que va más allá de la «linea roja» en cuanto a violencia y racismo.

En los partidos del equipo, la afición manifiesta su malestar con cánticos racistas y lemas como «Beitar seguirá siendo puro» o «Muerte a los árabes».

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