El domingo pasado, River visitó a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro. Lo peculiar es que en calles aledañas al estadio se colocaron mantas de apoyo a Diego Turnes, vicepresidente del Millo, quien anda tras la cabeza de Passarella y ansía quedarse con la presidencia.

Pero al percatarse de las mantas, el Káiser envió a su gente para quitarlas. Esta nueva «campaña» de Turnes es para presionar a Passarella con el fin de que renuncie a su cargo y se vaya del club.

¿Por qué tanto coraje de Turnes a su presidente? Pues porque no le parece que el equipo ande dando penas en lo futbolístico, además de que la situación financiera bajo la gestión del Káiser presenta números rojos.

Este incidente sólo ha confundido al plantel. Técnico y futbolistas ya no saben si enfocarse a alejarse del descenso, buscar equipo o negociar sus contratos. Sin embargo, y una cosa es clara: Passarella ya mostró quien es el que manda por ahora. Pero, ¿qué otra puntada se le ocurrirrá a Turnes?

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