El Chaco mandó a volar la maldición águila
Y no podía ser de otra manera. Cruz Azul se sacudió al fin los siete años de no poderle ganar al América esta tarde en el Azul que hoy no vio el mejor partido de su equipo, pero a cambio de eso festejó el triunfo cementero sobre el rival odiado de toda la vida. Cruz Azul ya le ganó al América, sí, no es un sueño y de paso ratifica su buen paso en el actual torneo.

Esta tarde no fue muy distinta en lo futbolístico a las anteriores que dieron forma a esa racha maléfica para los cementeros, sin embargo hoy las cosas tampoco se le dieron al equipo americanista como en aquellas ocasiones. Jugó mejor en un balance general, pero no concretó cuando debió hacerlo y pagaron caro el pecado.

  • 1Cruz Azul
  • América
Cruz Azul: Y. Gutiérrez; Cervantes, Pinto, R. Chávez (Javier Aquino 45’), Domínguez; Araujo, Torrado, Giménez; Vela (Castro 73’), Villa, Orozco (Pineda 81’).


América: Ochoa; Valenzuela, Layún, Mosquera, O. Rojas; Jeagger Martínez (Daniel Márquez 66’), Reyna, Montenegro (Martínez 79’), Pardo; Sánchez, Vuoso.
Goles: 1-0 C. Giménez (52’)
Árbitro: Marco Rodríguez. Expulsó a Óscar Rojas al minuto 90.
Incidencias: Partido correspondiente a la décima jornada del Apertura 2010 mexicano disputado en el estadio Azul.

Cruz Azul entendió que jugando como lo estaban haciendo no iba a lograr el objetivo. Las modificaciones sobre todo, en actitud para la segunda parte, fueron determinantes en el triunfo celeste que apretó a su rival y que dejó el juego bonito que este torneo por lapsos importantes ha mostrado y decidió ganar el partido que tenía que ganar, sí o sí. Decidió jugarlo con corazón y quizás no con tanto fútbol y sólo así logró llevarse los tres puntos gracias a un golazo del Chaco Giménez que sin brillar este domingo, hoy es el jugador más vitoreado por la afición que gritó el gol con todo lo que tenía guardado para sus rivales muy en el fondo de su corazón.

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América muy a su estilo tomó una actitud distinta, reaccionó, despertó de ese mal arranque del segundo tiempo pero sus jugadores nuevamente carecieron de calma y de inteligencia para definir frente al marco. Hoy el América de Lapuente perdió el juego por la ineficacia de sus jugadores para manejar el momento del juego después del gol cementero.

Cruz Azul no jugó bien eso una realidad y paradójicamente logró cortar su malaria cuando enfrentaba al América. Hoy a su afición no le importa eso, ni si sufrieron casi todo el partido, porque incluso hasta segundos antes del final del mismo, los rostros denotaban nerviosismo y por ahí había quien pedía el final desde cinco minutos antes. Hoy Cruz Azul festeja un triunfo merecido a final de cuentas porque fue capaz de hacer un gol y evitar, por lo que sea, que su meta fuese perforada. Porque modificó su actitud derrotista y salió decidido a meter ese gol que le motivara para aguantar a un rival que quiso, pero no pudo.

Se acabó, no fue día del padre ni nada por el estilo, fue triunfo cementero y hoy inicia una nueva historia en la vida del clásico joven.