El Chelsea, que ayer logró la Liga de Campeones tras vencer al Bayern München, fue recibido este domingo por decenas de miles de aficionados que aclamaron al equipo, que desfiló por Londres en un autobús descapotable.

Los aficionados, vestidos de azul, el color del equipo, aclamaron al marfileño Didier Drogba, artífice de la victoria tras lograr el empate y marcar el penal definitivo.

El autobús de la celebración se adornó con una bandera que decía «Campeones de Europa» y los aficionados aplaudieron y jalearon a los jugadores a su paso por las calles de la ciudad.

El centrocampista Frank Lampard, que lució el brazalete de capitán en la final debido a la ausencia por sanción de John Terry, se dirigió a los aficionados.

«Hemos estado mucho tiempo esperando para ganarla (la Liga de Campeones) y ha sido la noche más increíble de nuestras carreras. Estamos muy contentos de poder volver aquí y celebarlo con nuestros fans», declaró el internacional inglés.

«¡Ustedes son increíbles, gracias, gracias y gracias, somos el mejor club del mundo!», exclamó Lampard ante la alegría general.

El Chelsea logró por primera vez la Liga de Campeones, sueño del dueño del club, el empresario ruso Roman Abramovich, que ha inyectado en la entidad cientos de millones de libras en fichajes de jugadores para poder lograr el máximo galardón europeo.

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