La telenovela producida por la Máquina ha llegado a su final. Con el capítulo del extranjero que no ha de volver a México culminó este melodrama de la vida real. La historia nos deja con un protagonista celeste que vivirá en la incertidumbre de reforzarse con un defensa central de calidad.

Durante semanas anteriores, la trama nos indicaba que un paraguayo de nombre Paulo Da Silva retornaría al país que lo vio crecer con Toluca. Exiliado en el futbol inglés con el equipo del Sunderland, Da Silva buscaba el retorno no a una nación, sino a la actividad y titularidad absoluta. Parecía que su regreso sería en La Noria, sin embargo hoy se confirmó el motivo por el cual no vendrá: el dinero.

Paraíso de billetiza para los futbolistas, México sería el destino del paraguayo. Cuando parecía que todo estaba pactado en el silencio, salieron las voces que rompieron el acuerdo. Resulta que Paulo pedía la cantidad de 200 mil dólares mensuales como salario, cifra que Cruz Azul no puede pagar.

Dado el tope que fijó el paraguayo, la Máquina busca a otro defensa central de calidad y que salga más barato. Uno de los más tristes con este desenlace es Enrique Meza, quien aún resguardaba la ilusión de tener en sus filas al seleccionado guaraní.

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