¿Hasta dónde puede llegar la admiración por una persona? ¿Al fanatismo? ¿Al irracionalismo?

David Beckham, a lo largo de su carrera profesional, siempre ha sido más llamativo desde el lado comercial que el deportivo, sin caer en el error de decir que como futbolista era malo porque resultó ser todo lo contrario. Sin embargo, el reunir las tres caractéristicas codiciadas por muchos (deportista, guapo y rico) hicieron del inglés el símbolo idóneo para ese subconjunto que se forma entre la prensa, el glamour y el fútbol.

Tras anunciar su retiro de las canchas, mientras vestía la camiseta de un club envuelto en los mismos conceptos desde hace unos años, Beckham, o mejor dicho su imagen, fue objetivo de muchos proyectos deportivos en todo el mundo. China lo amarró para ser el embajador de su Superliga, que lleva ya un tiempo tratando de elevar su nivel y realzar su presencia mundial arropando estrellas como Didier Drogba, Lucas Barrios y Seydou Keita. Para el británico este tipo de acuerdos no son novedad puesto que antes de retirarse con el PSG, Beckham pasó años como el jugador imagen en la MLS con el Galaxy de Los Angeles.

Cuando la estrella se presentó en una Universidad en Shanghai, China, las cosas no salieron como muchos esperaban. La respuesta del público asiática fue mayor de la que pensaban y las medidas de seguridad se quedaron cortas. En el momento que las puertas del estadio, donde se presentó Beckham, se abrieron para que la limusina del futbolista entrase por él, más de 500 personas iniciaron una estampida con el único objetivo de conseguir una foto con su ídolo. Las consecuencias fueron lamentables aunque pudieron haber sido peor: siete heridos de los cuales tres fueron policías, dos guardias de seguridad y dos estudiantes.

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Tras lo ocurrido, Beckham escribió en su cuenta oficial de la red social Weibo (el equivalente a Twitter en China), lo siguiente:

«Tuve una acogida increíble por parte de todo el mundo en la Universidad de Tongji de Shanghái, lamento no haber podido salir al campo a ver a los equipos, era imposible a través de la multitud».

«He oído que hubo algunos heridos, espero que los aficionados estén bien y les deseo una rápida recuperación».

Uno de los policías resultó con heridas graves en el ojo y en el tabique nasal, aunque lo reportan estable. Aquí les dejamos algunas fotos de lo sucedido en Shanghai.