Cada vez que vemos una entrada leñadora o una agresión pasada de lanza en el futbol, solemos exclamar «¡es de cárcel!». Bueno, pues en Chile un jugador fue detenido por propinar una patada voladora a un rival. ¿El motivo? Violó la ley contra la violencia en los estadios.

A rendir cuentas
A rendir cuentas
Tras ser expulsado, el delantero argentino Gastón Cellerino, del equipo Unión La Calera, agredió al arquero Mauricio Viana, del Santiago Wanderers, cuando se jugaba el tiempo de compensación del encuentro. Por tal motivo, el gobierno de Valparaíso ordenó su detención e interpuso una querella en su contra. A su vez, Cellerino tuvo que comparecer en un juzgado para ser formalmente imputado.

El gobernador de Valparaíso, Pablo Zúñiga, indicó a la prensa chilena que el objetivo de la acción judicial es que el futbolista «esté un buen tiempo alejado de los recintos deportivos». En este sentido, la jueza Verónica Toledo le dictó a Cellerino un arraigo nacional y prohibición para acercarse a su víctima por un periodo de 40 días, tiempo establecido para la investigación de los hechos. De igual forma, el argentino corre el riesgo de una condena que va de 541 días a tres años de prisión por el delito de agresión con resultados de lesiones leves.

Por su parte, Cristian Barra, jefe del Plan Estadio Seguro, añadió que se pidió la orden de arraigo como primera medida para que el jugador pague por su conducta, por incitar a la violencia. De paso advirtió que no se cruzará de brazos hasta que haya un castigo ejemplar. «Llegaremos hasta las últimas instancias», dijo al diario La Tercera.

En declaraciones recogidas por la agencia EFE, Cellerino alega haber reaccionado así por los insultos que le propinó el portero Viana. «Me dijo ‘hijo de puta mala leche, yo me cojo a tu mujer y tu mamá juntas’. Estoy muy arrepentido de haber dado ese mal espectáculo dentro de un campo de fútbol. Sé que me equivoqué y que hice lo que no tenía que hacer. Pido mil disculpas a las familias y a los niños que estaban viendo el encuentro», señaló.

Lee también   Jerome Boateng iría tras la banda de capitán de la selección

Finalmente, Cellerino precisó que no pedirá disculpas a Viana y que también al portero se le debe sancionar: «No lo voy a llamar (para pedirle perdón). Él fue de la nada a insultarme y en los videos se tiene que ver que yo iba tranquilo luego de la expulsión. Él se acercó a insultarme».