Es el jugador del momento en la B argentina. Forma parte del mejor equipo del campeonato y además ha contribuido con 17 goles para tener a Instituto de Córdoba en lo más alto de la tabla para conseguir el ascenso. Su perfil goleador, su estilo de juego y amor por la camiseta rápidamente le han hecho consolidarse como un ídolo de la afición, e incluso de seguidores de otros equipos. Pero Paulo Dybala, a sus 18 años de edad, derrocha su talento no solamente en la cancha, sino también fuera de ella.

Al término del partido ante Atlanta, duelo que ganó Instituto por 1-0, hinchas cordobeses lo esperaron en las inmediaciones del estadio para manifestarle expresiones de admiración con saludos, cánticos y porras. Al ver a tantos seguidores de su equipo volcados sobre su figura, Dybala reaccionó con algo muy poco común, con algo que no debería ser sorpresivo y que sin embargo lo es.

El joven revelación, la joya de Instituto, se dedicó a firmar autógrafos, así como a tomarse fotografías, por espacio de una hora. Contrario a lo que hacen muchos futbolistas, Dybala atendió a todos los aficionados presentes sin peros ni excusas. Durante 60 minutos se entregó a todos aquellos que le rinden tributo.

Responde con goles, buenas actuaciones y con atenciones hacia sus seguidores. Su carrera apenas comienza y se espera que siga así dentro y fuera del terreno de juego. Tiempo al tiempo.

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