El Lodo Rossonero
El Lodo Rossonero

 

El Milán tiene días de no ver el sol claro. Las salidas de Zlatan y Thiago Silva desestabilizarían al equipo y a la institución hace mucho tiempo. Ante la llegada de la catástrofe, todos se culpaban entre ellos, los tifosi acusaban a Galliani, Galliani a Berlusconi, los jugadores a la mala suerte, y la mala suerte a Allegri.

La cabeza de Allegri rodaría por la supuesta incapacidad de manejar una mediocre plantilla de jugadores sobrevalorados. Entraba Seedorf, salvaba la temporada de más vergüenza, salía Seedorf. Llegaba Inzaghi para convertirse en el nuevo Guardiola italiano. Pero Pippo no tendría idea de cómo manejar jugadores, y nos probaba que anotar goles y gritar con pasión no tiene nada que ver con ser técnico. Pippo lograría nada más llegar a un décimo lugar, mereciendo el equipo descender por su mediocre juego y su falta de idea.

Kondogbia finalmente fichó por el Inter
Kondogbia finalmente fichó por el Inter

Hacia el final de la temporada, sonaban las campanas asiáticas. Un salvador tailandés levantaría del lodo al Diavolo. Hace tres años, el lodo significaba no clasificar a Europa. Hoy, el lodo significa terminar en décimo lugar. El lodo milanista se vuelve cada día más espeso. Se buscaban nombres en el mercado de pases. Jackson Martínez era el primer objetivo, pero se escapaba al firmar con el Atlético de Madrid. Oh si, los colchoneros que volvieron a las primeras planas hoy son superiores al Milan. Jackson lo sabía. En la misma semana se buscó a Kondogbia, ese mismo sorprendente jugador del Mónaco que llamó la atención de todos en la Champions. Kondogbia le hacía ojitos al interista vecino de al lado y también se escaba de hundirse en el pantano de Via Turatti.

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Bee Taechaubol traía sus millones de oriente y con ellos trataba de limpiar ese fango. Lo que Mr. Bee no sabía es que ese lodo mancha. Mancha tanto que ya nadie respeta a Milan, mancha tanto que ya nadie considera que jugar con el Milan es un paso en la dirección correcta, mancha tanto que el Milan tendrá que bañarse muchas veces para estar de nuevo limpio y pelear por el lugar que le corresponde. ¡Mr. Bee, siga adelante con su proyecto, todos estamos pendientes!