Casos como el de Everton Cardoso suelen suceder en el futbol mexicano desde ya hace varios años. Futbolistas que llegan con buen cartel, tienen un vergonzoso desempeño en el balompié nacional y luego, cuando emigran, demuestran su verdadero nivel dejando en evidencia como no se pudieron acostumbrar al futbol en México. Joaquín Larrivey, que vino a Atlante, ahora aporta goles en España para el Rayo Vallecano. Mismo caso, con resultados más grandes aun, fue el del argentino/paraguayo Lucas Barrios que fue un total fraude en el Club Atlas. Tiempo después despegó en el Colo-Colo chileno para luego romperla en grande en Alemania con el Borussia Dortmund.

Everton Cardoso, mediocampista brasileño del Atlético Paranaense, es otro de esos casos. Vino a México para jugar con Tigres en el 2009 siendo, en aquel momento, el segundo jugador por el que más se había pagado en la historia del futbol mexicano. Los 6 millones de dólares que Tigres desembolsó se quedaron apenas por uno abajo de los que el América destinó para que Claudio el «Piojo» López vistiera sus colores. Actualmente, Cardoso es el cuarto fichaje más caro tras las llegadas de Iván Alonso a Toluca y Christian Benítez a las Águilas. Asimismo, Cardoso llegó con un tremendo cartel a Monterrey, pues en Brasil lo catalogaban como la siguiente joyita nacional tras un gran torneo con Flamengo.

El resultado de su estancia con los felinos fue paupérrima: 685 minutos jugados en 2 torneos, sin goles anotados. Uno de los más grandes fraudes que ha habido en el futbol nacional.

Actualmente, el brasileño ha sido una pieza fundamental en el gran Brasileirao que ha tenido el Atlético Paranaense en donde, a falta de una fecha, marcha tercero con 61 puntos, dos arriba del Goias y tres del Botafogo y Vitoria Salvador. De mantener la plaza en la última fecha, cuando reciba al Vasco da Gama, asegurará su lugar en la Copa Libertadores del siguiente año.

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Clubes de renombre como Corinthians ya han lanzado su deseo de contar con Cardoso para la siguiente temporada. Sin embargo, Everton aún pertenece a Tigres y sólo está a préstamo con el cuadro de Paraná. En Diciembre ya se podría ejercer un derecho de compra y el jugador ha manifestado su deseo de permanecer en el equipo si este clasifica a la Libertadores, de lo contrario, pensaría en emigrar a una institución con más reflectores.

«El Presidente (Del Atlético Paranaense) ya sabe mi voluntad. Me quiero quedar para jugar Libertadores. Pero no depende de mí, sino que de la gente de Tigres y de mis representantes también. Hasta estoy evitando hablar con ellos de este tema por ahora», declaró Cardoso para la prensa del club paranaense.