En Alemania, Lahm es chaparrrito. Sus 170 centimetros hacen que el jugador no destaque por su altura, precisamente. No obstante, y a pesar de no ser un defensa alto, Philipp Lahm se ha ganado el respeto del mundo del futbol y ya se puede considerar una leyenda.

El jugador del Bayern nació el 11 de noviembre de 1983 en Munich y desde pequeño se integró al club. Debutó un 13 de noviembre del 2002 (en un duelo de Champions League frente al Lens que acabó en empate a tres goles) justo dos días después de haber cumplido 19 años.

Lahm pasó cedido al Stuttgart para las próximas dos campañas y regresó al Bayern para no irse nunca más. Con la Selección de Alemania, Lahm ganó el Mundial en el 2014 como capitán y deslumbró al mundo al anotar el primer gol de la competición en el Mundial de Alemania 2006, el cual fue de antología.

Con el Bayern fue pieza fundamental del triplete del 2013 y Lahm ya declaró que quiere seguir ligado al mundo del futbol después de colgar las botas.

En tu cumpleaños 32, los fans del Bayern Munich te desean lo mejor…Zum Geburtsag viel Glück, lieber Philipp.

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