Cualquier fractura, dislocación, luxación y, básicamente, cualquier lesión suele ser espeluznante, terrible. Da grima y escozor. Ahora, imagine a usted que le ocurran varias cosas al mismo tiempo…

¿Feo, no?

Pues un futbolista de la Liga Australiana sufrió todo eso.

Que algún Dios los bendiga…

Lee también   Carta de Carlos Tévez para la afición de la Juventus