En Argentina saltan y cantan todo el partido. En México mientan la madre y gritan groserías. En Europa corean el nombre de jugadores o leyendas históricas. En Turquía hacen ruido, y del bueno.

Hoy era una fecha especial para el Galatasaray y su afición. Era el borrón y cuenta nueva en su camino hacia a la gloria europea tras haber clasificado de milagro en la fase de grupos, un milagro llamado Braga. El aficionado turco no se iba a quedar de brazos cruzados y, al igual que lo hizo cuando Manchester United visitó la Türk Telecom Arena, recibió al Schalke 04 en un verdadero “infierno”.

El espectáculo de hoy comenzó con un mosaico que ocupó todo el espacio de uno de los lados desde abajo hacia arriba.

La atmosféra que se vivía en el estadio antes de que el juego iniciara y todavía durante los primeros minutos del mismo, era indescriptible. Un ruido ensordecedor, las gradas en movimiento constante y una neblina que no permitía la visibilidad del encuentro. Los decibeles no superaron el récord mundial el día de hoy, que dicho sea de paso pertenece a ellos también (131.76 registrado el 20-03-2011 en el clásico ante Fenerbahçe), pero aun así el equipo alemán se mostró desconcertado en el inicio del partido hasta que el gol de Burak Yilmaz cayó y los hizo despertar.

Así recibió la Türk Telecom Arena al Galatasaray
Así recibió la Türk Telecom Arena al Galatasaray
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