Foto: Edgar Quintana | Mexsport

Las Chivas siguen su paso perfecto en el Clausura 2011. El tercer empate consecutivo los mantiene en la misma tónica: no merecieron ganar ni perder… no merecieron nada. Jugaron trabados, deslucidos y contaron con la suerte de enfrentarse a un relajado San Luis que sigue en segundo lugar general sólo por detrás del sorprendente enemigo del Rebaño (para acabarla de amolar), el Atlas de Galindo.

  • 1Guadalajara
  • 1San Luis
Chivas: Michel; Esparza, De Luna, Reynoso, Ponce (Escalante, 22’); Araujo, Báez, Fabián (Bautista, 78’); Medina, Torres, Arellano (Sánchez, 86’). DT José Luis Real


Gladiadores: Lozano; Amaury Ponce, Matellán, Hernández, Mares; Arroyo, Correa, Torres, Medina (Cavallo, 75’); Lojero (Aguirre, 56’), Arce (Cuevas, 69’). DT Ignacio Ambríz
Goles: 1-0 Torres (66’), 1-1 Matellán (76’)
Árbitro: Erim Ramírez
Incidencias: Jornada tres del Clausura 2011. Estadio Omnilife, de Zapopan, Jalisco. 20 mil asistentes aproximadamente

La mejor noticia del Guadalajara es ver que sus jóvenes se siguen rifando el físico y echandose el equipo a hombros. Hoy el gol que abría un espectro de posibilidades victoriosas rojiblancas, fue obra de Erick Torres, un chamaquito con aptitudes y que se comió la gloria completa al rematar perfecto de cabeza el adelanto local, al minuto 66.

Diez después se igualaría el marcador. También de cabeza: tras un excelso centro del ex chiva Amaury Ponce, Aníbal Matellán la colocó inalcansable para Michel.

Pero en general, poco apostaron los estrategas para llevarse la victoria. Mientras Real sigue en la tónica retráctil y pasmosa de su Rebaño, Ambríz juega a utilizar tácticas predecibles y cambios desde antes planeados.

La confianza ciega en elementos de cierta madurez (por kilometraje no por actitud y demostración) en Chivas le sigue cobrando una factura lamentable. Aburren con el discurso del ‘ahora sí, este es el día’ y manifestar la misma impotencia en la cancha. Al final El Bofo se volvió a evidenciar y dejar en la nada a su equipo, al fallar una imperdonable con la cabeza.

Lee también   DR Sapiens: Muerte súbita

¿Si los chavos le callan la boca a los miles de silbidos que componen la realidad rojiblanca, por qué no los utilizas siempre?