Con un aspecto más parecido al de una buceadora que al de una atleta, la saudí Sarah Attar se convirtió este miércoles en Londres, en la primera mujer de su país en competir en el atletismo de los Juegos Olímpicos.

Attar, una de las dos mujeres enviadas a la justa veraniega por Arabia Saudí, participó en la prueba de los 800 metros, donde registró un tiempo de 2 minutos, 44 segundo y 95 centésimas en la sexta serie de la ronda preliminar.

Su marca fue 44 segundos más alta que la de la ganadora de la eliminatoria, la estadounidense Alysia Johnson Montano (2:00.47).

Attar salió a competir en el estadio olímpico con casi todo su cuerpo cubierto.

Sólo se veía su rostro (llevaba una especie de velo ajustado a su cabeza) y sus manos y tobillos, ya que vestía un camiseta verde de mangas largas y pantalones negros largos de lycra.

Sonriente pero tímida, describió su paso por los Juegos como «una experiencia increíble».

«Es un gran honor estar aquí y representar a las mujeres de Arabia Saudí», afirmó Attar, nacida y criada en Estados Unidos.

«Es un momento histórico. Espero que marque la diferencia. Es un gran paso hacia adelante. Es realmente una experiencia increíble», agregó.

La participación de Attar llega unos días después de que su compatriota Wojdan Shaherkani se presentase en la competición de judo, con su histórico debut que duró apenas 82 segundos.

Arabia Saudí, Catar y Brunei incluyeron en Londres deportistas mujeres por primera vez en sus delegaciones para los Juegos Olímpicos.

El Comité Olímpico Internacional (COI), en su búsqueda de fomentar la igualdad de género en los Juegos, mantuvo duras negociaciones con el reino islámico ultraconservador para conseguir esta primicia.

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El de Sarah Attar es un caso especial, ya además de haber nacido en Estados Unios, estudia actualmente en la Pepperdine University de Malibú (California, oeste de EEUU) luego de recibir la beca Rex Hamilton Memorial Art.

Pionera saudí en el atletismo, dijo que veía su participación en Londres-2012 como un impulso para que las mujeres «se involucren más en el deporte».

«Sólo puede desear lo mejor para ellas», había indicado en forma previa al referirse a sus compatriotas que viven en Arabia Saudí.