En 48 años han pasado muchas cosas. El Vaticano ha elegido a 4 Papas, México ha tenido 9 Presidentes de la República y la FIFA ha coronado a 7 distintos Campeones del Mundo. Este miércoles, cuando el TRI visite San Pedro Sula, luchará con otro dato escalofriante relativo a este período: México no gana en esa plaza desde 1965.

Cuatro veces se han enfrentado: 1996 (2-1 en el previo al Hexagonal final), 2001 (3-1 rumbo a Corea-Japón 2002), 2008 y 2009 (1-0 y 3-1 en fase de grupos y hexagonal final respectivamente, recordando el famoso gesto de Oswaldo Sánchez). Gerardo Torrado, quien ha vivido tres de las últimas cuatro incursiones del Seleccionado Nacional a la ciudad más peligrosa del mundo, según CNN, afirma que la atmósfera social vivida en el Olímpico de San Pedro es única gracias al apoyo total que la afición ofrece por dos cosas: es eliminatoria mundialista y es contra México, el rival odiado.

“La gente se mete mucho con su Selección y siempre intenta estar apoyándolos y hacerse sentir en el estadio con la Selección rival. He tenido oportunidad de jugar allá, pero todos los que conforman el grupo de la Selección son jugadores de carácter y que tienen mucho nivel; no creo que el entorno afecte para rendir a su mejor nivel”, declaró el mediocampista de Cruz Azul.

LA VERDADERA PREOCUPACIÓN.

Si bien la estadística y la presión del público pueden llegar a ser factores a considerar, de lo que más se tiene que preocupar es por el fútbol que Honduras despliega con Luis Fernando Suárez. Atrás quedaron los días en que las piñas volaban buscando una genialidad de Carlos Pavón o Carlo Costly; ahora Honduras juega con un orden y despliegue físico de admirar, mucho en parte por la filosofía de trabajo que el técnico colombiano ha implementado en el conjunto catracho.

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Honduras suele presentar un 4-4-2 con dos líneas de cuatro bien marcadas. En la portería se encuentra el infaltable Noé Valladares, mientras que el anillo de seguridad lo conforman el hombre del Wigan Athletic, Maynor Figueroa, Juan Carlos García del Olimpia, Víctor Bernárdez del San Jose Earthquakes en la MLS y Boniek García, el defensor del Houston Dynamo.

En la medular de creación y rompimiento, normalmente Suárez coloca a Mario Martínez del Seattle Sounders y a Luis Fernando Garrido, del Crvena Zvezda serbio. Por las bandas es donde Honduras es letal. Por la derecha tienen a otro del Wigan Athletic, Róger Espinoza, mientras que del otro lado se encuentra el jugador más peligroso del cuadro centroamericano, Emilio Izaguirre del Celtic Glasgow, un jugador con velocidad y desborde de admirar. Arriba está de cajón Carlo Costly, mientras que el segundo delantero se rota entre Jerry Bengtson y George Welcome, aquel que viniera a dar pena con el Atlas hace ya un par de años.

He aquí entonces, la que quizás sea la prueba más difícil de México en este camino rumbo a Brasil 2014, incluso más que la visita próxima a EEUU. México tiene arsenal para sobrepasar este obstáculo; pero tendrá que estar totalmente enfocado y tomar este partido con la relevancia que lo merece si quiere salir victorioso.