Cada vez surgen más medidas restrictivas en el ámbito del futbol. En Inglaterra, donde la imagen de la Liga Premier está por encima de la propia integridad del futbolista, se ha determinado regañar (avisar, advertir) a los jugadores que utilizan redes sociales o blogs para verter comentarios.

La Federación Inglesa de Futbol se ha pronunciado en favor de que aquellos futbolistas que hagan públicos comentarios que puedan prestarse a la polémica, suspicacia o crítica respecto a cualquier suceso ligado a la Liga Premier será sancionado.

“Los jugadores tienen que estar al corriente de que los comentarios hechos en esas páginas pueden considerarse como públicos y cualquier comentario considerado impropio, que desacredite al deporte, sea amenazante, abusivo, indecente o insultante podría desencadenar acciones disciplinarias”, sentenció la Federación.

Todos coludos y rabones. Pobre del que se atreva a cuestionar el arbitraje o alabar a un compañero. Que se cuide aquél que externe una queja sobre su transferencia o quiera hacer público el deseo de ir a otro país porque no se siente contento en la Liga Premier.

Claro, podrá decirse que son medidas precautorias, pero de fondo va la restricción a todo lo que da con tal de salvar la imagen.

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