Desde el otro lado de España, el Barcelona todavía se aferraba a un milagro, pero para ello debía ganarle al Eibar y esperar a que el Real Madrid cayera en Málaga.

Desafortunadamente, toda posibilidad de ganar el título se esfumó desde los primeros minutos cuando desde La Rosaleda, Cristiano Ronaldo adelantaba al Real Madrid, y en el Camp Nou, Takashi Inui silenciaba a la tribuna con su gol para el Eibar.

Estando contra la pared, el Barça buscó rápidamente el empate, lo había conseguido, pero el asistente anulo correctamente el gol de Luis Suárez por posición adelantada.

Para el complemento, todo mundo se enteraba que el Madrid marcaba su segunda anotación que prácticamente sentenciaba el campeonato, y así como sucedió en la primera mitad, el japonés Inui volvió a vacunar a los catalanes con un gol de campana.

Sin nada que pelear, los culés buscaron cerrar el partido lo más digno posible, y un minuto después del segundo del Eibar, se acercaron en el marcador gracias al autogol de David Juncá, quien intentaba despejar un tiro de Neymar que se estrelló al palo.

Momentos después vino lo absurdo, ya que el árbitro señaló penal para los locales cuando claramente se vio que Jordi Alba se tropezó por sí mismo. Para la buena suerte de los vascos, Yoel Rodríguez detuvo el disparo de Lionel Messi.

Luis Suárez empató el juego en el 73′, para que segundos después le señalaran otro penal polémico al Barcelona ahora con un clavado de Neymar, que esta vez Messi si mandó al fondo.

El 4-2 y los tres puntos finales fueron sellados por Messi en tiempo de reposición.

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El Barça acaba su participación en segundo lugar de La Liga con 90 puntos, y sólo le queda la Final de la Copa del Rey contra Alavés la próxima semana para rescatar un título esta temporada.