El ego es uno de los ingredientes principales que tiene el basketball. La cara de ‘bad boys’, los lujos extradeportivos, y las cifras millonarias hacen ver a los atletas como seres casi invencibles, pero no.

Si hay un fantasma que aterroriza cada noche a los jugadores es sin duda la ruptura del tendón de Aquiles. Son muchas carreras que se han transformado – para peor – luego de este doloroso proceso.

Kevin Durant saliendo lesionado en el 5to de la final

El pasado 8 de mayo sonó la primera alarma en Golden State, una distensión en la pantorrilla contra los Rockets alejó a Durant por un mes de las canchas.

Aquí es cuando la polémica aparece, porque ayer entre lágrimas el presidente de operaciones de los actuales campeones, Bob Myers confirmó lo peor, la lesión de Durant es en el talón de Aquiles.

¿Cuánta responsabilidad tuvo el cuerpo técnico de Warriors? Reportes de la prensa americana indican que estaban presionando a Durant para que regresase. Si esto llega a ser verdad, sería una desgracia total que podría haberle costado la carrera.

Romperse el talón de Aquiles no es una lesión cualquiera. Te trastoca psicológicamente, te cambia el ritmo de juego, afecta la elasticidad y explosividad.

Caso emblemático y actual, el de DeMarcus Cousins, el ala-pivot de Warriors, se lo rompió cuando era jugador de los Pellicans, y desde allí jamás volvió a ser el mismo, cosa que Kyle Lowry está aprovechando y disfrutando en el 1 contra 1 en la pintura en esta final.

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Kobe Bryan dijo ‘Esta lesión me mató’, digamos que se asemeja a la ruptura de ligamentos cruzados en el fútbol. Es ese fantasma que va merodeando las canchas y que de vez en cuando se encarga de atormentar algunas carreras.

Hoy se le hará la resonancia magnética para conocer la profundidad del daño que sufrió Kevin Durant. El problema es que en esta era de información, nada se esconde.

Los periodistas especializados ya soltaron su diagnóstico – que salió del cuerpo técnico de Golden State – ruptura de talón de Aquiles y probablemente un año de baja para Kevin Durant.

Como postdata: Warriors levantó el primer jaque de manera dramática, y su única opción para optar a un milagroso retorno en la serie será mantener la eficacia en los tiros de tres. De resto, será imposible. Sin Durant, Golden State no es tan Golden State.