México 2-1 Congo, Mundial Sub-17

Segundo triunfo y boleto a segunda ronda. En los números, hasta ahora, México va tranquilo. Y en el futbol también. Hoy, aunque en un momento fue alcanzado y aventajó nuevamente ya cerca del final, fue mucho más que su rival, jugó mejor, tuvo siempre la pelota y evidenció las carencias técnicas de los congoleños.

  • 2MÉXICO SUB 17
  • 1CONGO SUB 17
México sub 17: Sánchez; Gómez, Flores (Tostado 80’), Guzman, Briseño; Caballero, Escamilla (Casillas 72’), Espericueta, González (M. García 46’); Bueno, Fierro.


Congo sub 17: Ngakosso; Bassoumba, Samba, Etou, Mayanith;Mabiala, Kouyikou (Mpassi 70’), Sitou (Bidimbou 81’), Binguila; Epako, Tchibota (Lekandza 55’)
Goles: 1-0 Espericueta (40’), 1-1 Epako (73’), 2-1 Gómez (85’)
Árbitro: T. Chapron (FRA) Expulsó a dos jugadores del Congo, Bassoumba y Mpassi.
Incidencias: Mundial Sub 17. Estadio Morelos

Vaya, hasta en lo físico los superaron. El equipo de Raúl Gutiérrez se hartó de tener y recuperar el balón. A veces se hacía de la pelota por la gran presión que intentaba en mediocampo, y otras porque los rivales equivocaban más de la mitad de sus pases. Así transcurrió el primer tiempo hasta que cayó el gol de Espericueta, quien definió prácticamente en el área chica, luego de un centro que llegó desde la derecha.

Para el segundo tiempo no cambió casi nada, a excepción de la conducta de los africanos, quienes al verse tan superados, recurrieron más de una vez a la falta burda y desesperada. Eso los dejó con un hombre menos desde el inicio del complemento.

En esos momentos el partido comenzó a ofrecer espacios gigantes. Los congoleños siempre intentaron algo parecido a salir al fuera de lugar, lo cual les resultó más por la poca atención de los mexicanos que por su buena coordinación. Pero al resentir el juego y el dominio, sus salidas en línea eran cada vez más a destiempo. Los mexicanos aprovecharon esa opción y llegaron varias veces con peligro, aunque fallaron siempre.

Lee también   Valedores vs Atlacomulco

Entonces cayó, inexplicablemente, el empate. Raúl Gutiérrez soltaba regaños aquí y allá, pero el resultado, hasta ese momento, era un hecho.

Dos minutos antes del gol había entrado Casillas, el joven que preocupó por la banda a los coreanos. Y repitió actuación. Colaboró en ataque, desesperó oponentes y envió varios servicios de gol.

Los africanos ya estaban descompuestos. Pegaban, pateaban, se tiraban al piso, reclamaban al árbitro y volvían a pegar. Mpassi también se fue expulsado y se quedaban con 9, es decir, ofreciendo más espacios.

Los últimos minutos regalaron jugadas ofensivas mexicanas verdaderamente extrañas. En jugada, luego de un centro, había 6 mexicanos esperando rematar, mientras que sólo 5 defensas hacían lo posible por rechazar. A la siguiente jugada, un balón filtrado por el centro encontró, solos, a 4 mexicanos que de recibir, cualquiera, estaría solo frente al portero. Pero fallaron.

Finalmente, en una jugada como las anteriores, también desde la izquierda, un centro fue conectado por Gómez, quien con portería abierta selló un triunfo que por momentos parecía se escapaba, pero siempre se mereció.

Ahora sigue Holanda, en Monterrey, el próximo viernes.