Frustración total en el equipo mexicano
Frustración total en el equipo mexicano

Pues no, tampoco se crecieron ante uno de los grandes del mundo como muchos aseguraban que así pasaría, la crisis del equipo mexicano es seria, va más allá de un mal momento y parece superar ya lo estrictamente relacionado con la cancha, que cabe comentar, es muy bajo en calidad, al borde del blooper.

Las polémicas declaraciones de Carlos Salcido ayer tras la derrota ante Italia sacudieron al medio futbolístico nacional e incluso causaron controversia entre algunos seleccionados que no coinciden con que el Tri haya jugado con miedo, como sugirió Salcido. La realidad, es que lo que vimos ayer en la cancha del Maracaná terminó decepcionando de más y ni algunos de los optimistas comentaristas mexicanos pudieron maquillar la derrota agarrándose de la famosa actitud, y es que ante lo mostrado por el equipo verde no hay defensa que pese.

Hace mucho tiempo que no se veía un equipo nacional con tantas carencias individuales y de grupo. No, no es hacer más leña del árbol caído, es que si técnicamente no son capaces de bajar correctamente un balón con el pecho, de recibir una pelota sin que les rebote y de entregar correctamente un pase a par de metros de distancia, la cosa luce más dramática aún. Este equipo tampoco genera futbol en medio campo, no presiona por sistema, lo hacen de manera aislada como lo hizo Giovani en la jugada del penal y peor aún, no muestran cohesión entre sus líneas.

Viéndolo fríamente México no defraudó, pues jugó al nivel que lo viene haciendo en la eliminatoria, quizás con más ansias pero con poca lucidez en el renglón táctico y esa es responsabilidad absoluta del entrenador. Por ejemplo, el cambio de Mier por Aquino no ayudó, y no por culpa de Mier que se batió los 37 minutos que jugó, sino porque en la práctica con ese movimiento el equipo verde renunció a tener la pelota y la cedió a un conjunto que sabe manejarla, que tiene jugadores altamente competitivos, con oficio y técnicamente superiores.

Para tomar en cuenta algunas actuaciones individuales muy pobres, por ejemplo, la de Francisco Javier Rodríguez, el famoso Maza, con equivocaciones en la salida, fallas terribles en la marca y poca personalidad para alzar la voz; es ya hora de darle entrada a los nuevos talentos, ahí está Diego Reyes pidiendo a gritos la oportunidad de jugar, sería ideal que pudiera enfrentar a Brasil.

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Zavala le rehuye a la responsabilidad, se esconde atrás del primero que se le cruza, y así algunos otros más son presas de la inseguridad y del difícil momento que vive el Tricolor. Para acabarla de amolar, el entrenador nacional no puede demostrar con sus decisiones tácticas lo que sus palabras afirman o sentencian posterior a los partidos.

No hay que ser adivinos para entender que Mexico prefirió buscar el empate que arriesgar yendo por el triunfo, que buscó el puntito y al final, como suele pasar, terminó perdiendo ante una Italia que caminando sacó un triunfo que pudo haber sido mayor si hubiesen apretado el acelerador.

México no jugó de tú a tú ante Italia, se equivocan los que así lo afirman, México jugó como equipo pequeño y eso es un retroceso en los procesos de un futbol que si de algo podía presumir de unos años hacia acá, era justamente de gallardía y carácter para enfrentar a los gigantes del mundo fuese cual fuese el resultado.

Ayer, el Tri sí tuvo miedo, fue inseguro, y con timidez quiso rescatar un empate que solo en la mente del Chepo era posible jugando tan mal y con tan poca actitud.

Por otro lado y a pesar de la importancia que tiene el presente torneo, no se debe perder de vista que es la eliminatoria mundialista el objetivo número uno para el cuadro azteca y que es justo en esa competencia donde debe mostrarse de manera urgente un avance con relación a los últimos partidos tomando en cuenta la pobreza futbolística de los rivales a los que enfrenta.

Por lo pronto el miércoles toca jugar ante Brasil y las sensaciones no son nada alentadoras a pesar de que el scratch tampoco jugó un gran partido ante Japón. El prestigio del futbol mexicano sigue en juego y este deporte normalmente no se equivoca, el que busca poco, encuentra poco la mayor de las veces y el Tri es hoy la prueba más evidente del caso.

A ver si en actitud se mejora ante Brasil, ese sería sin duda un primer avance…