El seguidor del Cruz Azul que ingresó indebidamente al terreno de juego, ayer durante la semifinal en el Estadio Morelos, y que a partir de ahí se desató toda la trifulca entre jugadores de ambos equipos, quedó libre tras pagar una fianza de 30 pesos que ampara la ley vigente de Michoacán. Sí, leyó usted bien, 30 pesitos y a su casa.

Se trata de Octavio Pérez Múñoz, estudiante de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Según él quería saludar a sus ídolos de Cruz Azul, entonces aprovechó que vio una puerta abierta y decidió entrar, así como si nada, al terreno de juego a cumplir con su cometido.

La cosa después se puso mal y el zafarrancho inició en una situación que por momentos nadie podía controlar.

Al aficionado le salió barato el teatrito y tras sentirse agredido por sus propios ídolos, ahora ha decidido cambiar de equipo.

¿Quién lo quiere en sus porras?

Acá su testimonio…

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