La renta de escenarios deportivos para el desarrollo de espectáculos, conciertos en este caso, podría ser intrascendente. Uno diría «bueno, se pacta desde antes y asunto arreglado». Sin embargo los anticipados acuerdos pueden cambiar de un momento a otro cuando el equipo que presta su inmueble a un músico de la talla de Paul McCartney se juega la vida ante Vasco da Gama en Copa Libertadores. Esta situación aqueja a Nacional, de Uruguay.

Inmueble de la polémica
Inmueble de la polémica
El problema no solamente contempla lo económico y lo logístico, sino también lo pasional. Cuando dos idolatrías se juntan y se tiene que elegir una, el aficionado, el público, se ve en una encrucijada que debe ser resuelta por su equipo. El próximo 15 de abril, McCartney dará un concierto en el estadio Centenario, de Montevideo. Tres días antes, Nacional jugará ante Vasco da Gama en la última jornada de la primera fase de Copa Libertadores y ambos estarían disputándose el pase a la siguiente ronda.

La bronca para Nacional se da porque el equipo de producción del exBeatle pidió cinco días de anticipación para armar el escenario, tiempo perfectamente planeado que no requiere de un día más o un día menos de labor. Por su parte, el club charrúa quiere jugar forzosamente el día 12 de abril porque, además de ser un partido vital, el encuentro ante los brasileños representa una gran entrada en materia de taquilla.

«Nacional tiene una posición firme: si las condiciones se dan, se tiene que jugar en el Centenario. El problema ahora es de los organizadores, no de Nacional. El problema de ellos es que puedan preparar el escenario en unas horas menos de lo que lo tienen pensado. Si pueden hacerlo, esa es la solución», dijo Héctor Olmos, vicepresidente del club, a Sport 890.

Así las cosas, Nacional, que no contempló el empalme de las fechas, no da tregua. Por su parte, el equipo de producción de Paul McCartney no opone resistencia y al no tener un contrato final firmado buscaría otro escenario incluso de menores dimensiones para llevar a cabo el concierto. Esta postura del equipo del músico hizo reaccionar a Guillermo Pena, delegado de Nacional, quien espera que algo se pueda arreglar, pues se perdería dinero y de paso quedarían mal por hacerle el feo al exBeatle. «El futbol ha sido siempre muy generoso en este tipo de situaciones. Hay que tener cautela», dijo al diario Ovación.

Finalmente, los afectados, es decir hinchas de Nacional que idolatran a McCartney, podrían terminar peor: ver eliminado a su equipo y perderse el concierto.

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Ante esta situación, que bien podría considerarse como una trivialidad para algunos, ¿ustedes qué prefieren?