Sálvese quien pueda
Sálvese quien pueda

De manera alarmante la violencia en el futbol argentino comienza a expandirse a ligas infantiles. Lo más grave del caso es que se hace presente con el uso de armas de fuego. Peor aun es cuando el encargado de portar una pistola es el entrenador de uno de los equipos.

Lo que aparentemente era un juego terminó en una batalla campal donde participaron niños, padres de familia y entrenadores. Se jugó la final de la categoría 1999 de la Asociación Rosarina Deportiva y Turismo Infantil (Ardyti). Los finalistas, Santa Teresita y Deportivo Rosario, con jugadores de 12 años, terminaron empatados a uno en tiempo reglamentario. Tuvieron que irse a tanda de penales y ahí se coronó la escuadra de Santa Teresita.

Sin embargo, y por una calentura normal, uno de los chicos derrotados se acercó a los ganadores para insultarlos. Papás del equipo perdedor trataron de calmarlo, pero sólo provocaron que los papás del equipo vencedor salieran a defender a sus hijos. La campal se desencadenó cuando una mamá golpeó a un niño de Santa Teresita. «Hubo golpes, patadas, empujones y, según uno de los árbitros, una madre le pegó una cachetada al arquero del equipo campeón», relata el diario La Capital de Rosario.

Al ver que la riña se salía de control, el entrenador del equipo campeón huyó hacia lo que funge como zona de vestidores para regresar con una pistola. Justo en el momento en que la situación parecía controlarse, el hombre lanzó disparos supuestamente al aire. Al menos esa era la primera versión de los hechos. No obstante, la policía ha informado que el entrenador ejecutó tres disparos, uno de ellos no fue al aire, sino hirió de gravedad al familiar de un niño del Deportivo Rosario. «Un proyectil hirió en el abdomen a Daniel Adler, de 41 años, tío de un nene del equipo subcampeón. La bala lo atravesó y le provocó una gravísima lesión. Lo trasladaron de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) y debieron extirparle un riñón», detalla La Capital.

Por el momento, el entrenador, de nombre Carlos Alberto C., quien también es padre de uno de los niños campeones, ha sido detenido y será juzgado por los delitos de lesiones gravísimas y portación de arma de fuego. En este sentido, el hombre que perdió un riñón lo responsabilizó en forma directa por los disparos y sostuvo que el ataque fue directo hacia su persona.

Lee también   Van Gaal es el peor entrenador del Manchester United en 35 años

Ustedes dicen. Pero en Argentina el futbol ya se ve muy rebasado por la violencia. ¿Y la AFA? Bien, gracias.