Michel Platini, quien cumple una sanción de cuatro años tras de violar el código ético de la UEFA al aceptar un pago de 1,8 millones de euros de parte de Joseph Blatter, aprovechó una entrevista de Gazzetta dello Sport para cargar contra la FIFA y su actual presidente, Gianni Infantino.

«En mi última rueda de prensa como presidente de la UEFA, en 2015 en Montecarlo, alguien me había avisado. No puedo decir quién es, pero no es de la UEFA. Me avisó de que alguien estaba tratando de impedirme ser presidente FIFA», reveló Platini al medio italiano.

Para el expresidente de la UEFA, cargo que ocupó entre 2007 y 2015, todo lo relacionado a su sanción se fraguó como un complot entre el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) y la FIFA. «Tengo algunas ideas, creo que todos las tienen (sobre los responsables del supuesto complot), pero al no tener pruebas, denuncié a personas desconocidas. Pero es alguien que está dentro de la FIFA y del TAS», denunció.

Platini señaló en cuanto a Infantino, que no puede creer que haya sido parte de toda la guerra mediática que se orquestó para dañar su imagen. «No puedo imaginar que, después de todo lo que hice para Infantino cuando era secretario general en la UEFA, haya hecho algo contra mí. Luego no sé, sé que después hizo todo lo que pudo para que no volviera y poco después vino y me dijo que pensaba postularse para la presidencia de la FIFA», explicó.

Además crítico que Infantino sea el actual presidente de la FIFA, ya que considera que el cargo le queda grande. «Me sorprendí. Para mí él no tiene ni la legitimidad ni la credibilidad para ser presidente de la FIFA. No es suficiente elegir las bolas del bombo de Nyon. Pero era un óptimo secretario general», admitió.

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Una vez que finalice la inhabilitación, el próximo 11 de octubre, Platini espera volver a estar ligado al fútbol, aunque en primer orden intentará limpiar su imagen, la cual ha sido pisoteada en el último tiempo.

«Para empezar no me siento sancionado, aunque lo soy para todo el mundo. A no ser que la FIFA no se invente que un sancionado por algunos años debe estar fuera para siempre, yo puedo volver. Pero todavía no lo sé, no sé qué haré. Me interesa solo una cosa. No quiero que se acabe la sanción. Quiero que se me considere limpio. Y que quiénes me acusaron paguen», finalizó.