El París Saint-Germain tiene más de diez años invirtiendo en una plantilla para poder competir con los grandes de Europa, pero parece que todavía les falta mucho para lograr alcanzar a los Bayern Múnich, Real Madrid, Barcelona o la Juventus.

El verano pasado se gastaron más de 400 millones de euros para traer a Neymar Jr y a Mbappé para alzar la Champions. Trofeo que se les ha resistido durante los últimos años y la reciente eliminación contra el Real Madrid ha provocado nuevamente que el jeque, Nasser Al-Khelaifi, quiera hacer una «revolución» en casi todo el equipo.

El deseo reciente de Edinson Cavani de abandonar el club es solo una parte de todos los cambios que se podrían producir en este verano luego del Mundial de Rusia. Hay varios nombres que están «en la cuerda floja» ya sea por su bajo rendimiento, contrato o porque se puede hacer caja con ellos, como lo son: Motta, Di María, Draxler, Areola, Pastore y hasta el mismo Unai Emery, el cual quedó fuertemente señalado luego de la eliminación.

Se barajan muchos nombres, Conte o Pocchetino para la dirección técnica y fichajes como Oblak del Atlético, Alex Sandro de la Juve o Sessegnon, según L´Équipe. También irían por Fabinho, del Mónaco, quien se le resistió el verano pasado para a Motta, que acaba contrato este año. Sin embargo, para poder fichar tienen que vender debido al Fair Play Financiero y hay que recordar que Mbappé está cedido con opción a compra obligatoria al Mónaco a cambio de 180 millones de euros.

Todo parece indicar que Al-Khelaïfi moverá todas las fichas posibles para que su equipo compita contra los mejores en el viejo continente. Todavía parece que tiene mucho camino a recorrer antes de ganar una orejona, pero primero habrá que ver qué pasará este verano después del Mundial.

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