Lannoy, el árbitro francés desató la polémica al no marcar dos penales en el encuentro entre Barcelona y Manchester City en el Camp Nou. El primero para el equipo local y el segundo para los visitantes. Corría el minuto 7 cuando Lescott derribó a Messi en el área de los Citizens.

Posteriormente marcó un fuera de lugar inexistente de Jordi Alba que impidió al Barça abrir el marcador. La jugada terminó en gol de Neymar anulado. Todo esto en el primer tiempo que pudo dejar a los culés con una ventaja importante.

El show del francés no terminó ahí, para el segundo tiempo tampoco marcó un penal de Piqué a Dzeko, que terminó en la expulsión de Pablo Zabaleta que le reclamó al de negro con mucha fuerza para ganarse la segunda amarilla e irse expulsado a los vestidores.

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