Portero sobrevalorado

Cuando no hay partidos en las mejores ligas del mundo o la Liga MX podemos hablar del humo de los fichajes desmedidos, del resumen en juegos como el BATE Borisov vs Torpedo Zhodino y profundizar en los cumpleaños de los futbolistas. Hoy Guillermo Ochoa cumple 34 años de edad y no debe pasar desapercibido.

Portero sobrevalorado
Portero sobrevalorado. Campos y Ochoa entrenando con el Tri.

Un arquero que debutó a los 18 años en uno de los equipos más grandes del futbol mexicano. Recuerdo aún la narración, Orvañanos que en la crónica de su estreno mencionaba con conocimiento de causa: «Este muchacho parece un arquero que tiene ya 10 años jugando, que maduro se nota para su edad».

Y es que Ochoa mostró una seguridad en el arco que sorprendía. Sus primeras acciones como arquero del Club América fueron acciones de portero experimentado. Lo mismo bajaba un balón a una mano, como se lanzaba cerca de los postes para sacar balones cantados como gol. Todo para después levantarse sin mayor aspaviento, como si esos disparos le hicieran lo que el viento a Juárez, solo que el Benemérito de las Américas no tenía la chinuda cabellera de Memo.

Muy pronto se volvió referente de las Águilas, un arquero que vendía más camisetas que muchos delanteros. Un jugador que de inmediato hizo click con los niños, hasta los que no apoyaban a los coapeños querían ser Ochoa.

Portero sobrevalorado
Guillermo Ochoa, playera retro.                                                                    FOTO:Twitter

Paco Memo puso de moda la camiseta blanca de los ochenta de los azulcremas. Aquella que vistieran ídolos de todos los tiempos como Alfredo Tena, Antonio Carlos Santos y el ‘Ruso’ Brailovsky. Fue rebautizada como «La camiseta de Memo, la espanta chivas». Y es que con esa franela manga 3/4, Ochoa sumó 360 minutos sin recibir gol contra el rebaño allá por el 2007.

Francisco Guillermo Ochoa tuvo la oportunidad de ser debutado por Leo Beenhakker debido a una lesión del arquero Adolfo Ríos y el excelente ojo del holandés. Prácticamente Ochoa le retiro, Ríos ya sufría con las lesiones y al ver las cualidades del joven arquero, accedió al retiro para ceder la titularidad a un chamaco.

En días pasado y después de que Paco Memo levantará su cuarta Copa Oro, varios medios y analistas de futbol se dieron a la tarea de comparar a Jorge Campos con Guillermo Ochoa, la pregunta; ¿Quién ha sido el mejor portero mexicano?

Campos cumplió como arquero y su fama radicó más en las habilidades que tenía fuera del área grande, que lo que hacía bajo los tres postes. Si bien tenía muchas cualidades, era un portero con varias limitaciones, la estatura por ejemplo. Si bien el resorte de sus extremidades inferiores era destacable, no es algo que el ‘Conejo’ Pérez no haya mostrado en su carrera, por dar un ejemplo de un arquero corto de estatura.

Jorge tenía una camiseta de surfer, que le puso una flecha en el mapa y el mundo lo volteó a ver de inmediato, aquel arquero mexicano atrevido a ponerse unas grecas aztecas en colores fosforescentes en un jersey extragrande y que salía de la portería para convertirse en una opción como delantero, causó revuelo por todos lados. Campos tenía y tiene esa estrella.

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Pero no recuerdo actuaciones memorables constantemente con su escuadra o con la Selección Mexicana. El de los Amates tuvo grandes partidos, tiene un carisma como pocos, pero me parece uno de los porteros más sobrevalorados de la historia si se le analiza como arquero. Lo siento por los aficionados que tienen su traje multicolores colgado en el armario junto al del Chapulín Colorado para los partidos internacionales.

El acapulqueño debutó a los 22 años, pero jugaba más como delantero que como portero, casualmente siendo suplente de un Adolfo Ríos en plenitud con los Pumas de la UNAM. El Brody pidió jugar de delantero la temporada 1989-90 para tener más minutos en la cancha, le fue muy bien, anotó 14 goles.

La venta del michoacano Ríos, abrió la titularidad para George y lo hizo de excelente manera. Tuvo los mejores años de su carrera futbolística en la UNAM, 5 años gloriosos. Después algunas buenas actuaciones en los inicios de la MLS lo mantuvieron en la Selección Mexicana para jugar como titular su segundo mundial en 1998. Consiguió que la marca de la palomita lo firmara para hacer comerciales con los mejores jugadores del mundo y esto lo hizo aún más conocido por todo el mundo, el «Arquero payaso», no dicho en mal, -por los uniformes- o el «Portero que jugaba como delantero».

Después de aquel mundial en Francia su carrera fue a menos. Pasó por Pumas de nuevo, Tigres, Atlante por segunda vez, Pumas por tercera y Puebla al final. En ninguno con actuaciones sobresalientes.

A los 34 años, Campos se encontraba jugando con Tigres, en pleno camino al retiro y cometiendo errores propios de las distracciones extracancha, tomando contratos acá y allá dónde le fuera más redituable al bolsillo, lo cuál no es para nada algo malo.

 


Guillermo Ochoa hoy a sus 34 años, sigue demostrando a sus detractores que está en su mejor momento, sigue buscando retos y se encuentra en la búsqueda de la oportunidad con un equipo de Europa.  Sus actuaciones en los mundiales han sido MEMOrables, atajadas que le dieron vuelta al mundo, no por sus uniformes, no por su carisma fuera de la cancha, invariablemente por su trabajo debajo del marco.

Recién levantó su cuarta Copa Oro y busca un equipo que le represente un desafió deportivo en Europa, justo como aquel 2011 dónde decidió emigrar a Francia saliendo de su zona de confort.

Ochoa ha asistido a 4 Copas del Mundo, jugado en dos -por la necedad y compadrazgo del ‘Vasco’ con el Conejo, sino llevaría tres-, seguramente asistirá a su quinto Mundial y con el gafete de capitán en el bíceps.

¿Quién es el mejor portero del futbol mexicano? Ustedes tienen la palabra.

¿Quién es mejor portero?

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