Sergio Ramos espera que el miércoles se vea un partido «limpio, sano y deportivo» en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones ante el FC Barcelona, mientras lamenta que el técnico del equipo azulgrana, Pep Guardiola, se haya mostrado irónico con el acierto del árbitro Alberto Undiano Mallenco anulando por fuera de juego un gol anotado por Pedro en la final de la Copa del Rey.

«Sabiendo la responsabilidad y la magnitud que tienen este tipo de partidos, una semifinal de Champions ante el Barcelona, sobre todo lo que más me gustaría es que fuese un partido limpio, sano, deportivo, que no haya teatro, que tengamos un árbitro que ni beneficie ni perjudique a nadie», señaló el sevillano, en una entrevista a los medios del club.

Por eso, considera que «es lo último» que se «critique una decisión correcta que había tenido en la final» el colegiado, en alusión a la palabras de Guardiola, que alabó al Undiano Mallenco por acertar un fuera de juego «de dos centímetros».

Por otro lado, Ramos se mostró muy motivado para el primer encuentro de los que disputará su equipo frente al Barcelona en las semifinales de la Champions League ya que según dijo “vamos a darlo todo porque estamos súper ilusionados con el momento que atravesamos y es ahora cuando realmente se tiene que ver esa unión verdadera que atraviesa el grupo”.


Sin embargo el defensa merengue tranquiliza las aguas que los ponen como favoritos después de ganar la final de Copa y se apunta más por seguir trabando como hasta ahora lo han hecho, con humildad y sencillez… «Nosotros no asumimos para nada el papel de favoritos porque creo que no nos lleva a nada. Si algo nos ha llevado al éxito es la sencillez, la humildad, el trabajo. Esos son los valores que hay que tener presentes».

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