Temporada 2002-03, un tanque serbio, un ratón turco y otro telonero francés. La última temporada que se definió hasta la última fecha y que no tuvo involucrado al Real Madrid y Barcelona al mismo tiempo. Esa era la poderosa Real Sociedad de Raynald Denouix, que perdió el título de la Liga en la última jornada ante el Real Madrid de los galácticos. Tiempos así en San Sebastián se recordaban con nostalgia… hasta el inicio de esta temporada.

Philippe Montanier le ha devuelto la alegría a los Txuri-urdin, a base de buen juego, eficacia, resultados y sobre todo, pasión a la hora de representar la camiseta.

PARADO TÁCTICO.

El once de Denoiux se caracterizaba por un músculo férreo en el mediocampo que trabajaba en torno a su polifuncional delantera. Darko Kovacevic, un delantero tosco pero letal con la cabeza o con la pelota en los pies a modo de definición en el área, fomentaba los desbordes de los experimentados Valery Karpin o Javi De Pedro. Su complemento, el habilidoso y rápido Nihat, invitaba a la doble contención compuesta por Míkel Aramburu y un jovencito Xabi Alonso, a jugar con filtraciones o en pared si el turco se retrasaba a jugar de “10”, algo que solía hacer constantemente.

El parado era simple. Un 4-4-2 con Westerveld en la portería, López Rekarte y Aranzábal por las laterales, el argentino Schürrer y Jauregui en la central, Alonso y Aramburu en el doble pivote, Karpin y De Pedro por las bandas, para finalizar con Kovacevic y Nihat arriba.

El once de Montanier prefiere la verticalidad y el dinamismo de una delantera nómada. El único ente sedentario y similar a la función de Kovacevic, es Imanol Agirretxe quien juega de “9” fijo esperando balones del anillo ofesivo. Dicho anillo está compuesto por dos jugadores explosivos en las bandas, nuestro Carlitos Vela y el francés Antoine Griezmann, comandados por un “10” nato, Xabi Prieto. Este jugador de exquisita calidad, se encontraba en aquel equipo del 2003 pero siempre en la banca ante un parado que ya era de memoria y no invitaba a experimentar con nuevas piezas. Quien le da seguridad a Prieto, es el doble pivote que varía entre tres elementos, de acuerdo a las exigencias y consideraciones que Montanier estime: Márkel Bergara, David Zurutuza o Asier Ilarramendi.

Otro de los movimientos que Montanier acostumbra a hacer es usar a Carlos Vela de “9”, en lugar de Agirretxe. Las características de Vela lo hacen un jugador muy completo, tanto para desbordar como para fungir de pivote ofensivo. Cuando sucede ésto, el uruguayo Gonzalo “Chory” Castro entra en lugar del mexicano por la banda. El parado es constante, al igual que el de Denouix. Un 4-2-3-1 con Claudio Bravo en la portería, Míkel e Íñigo Martínez en la central, De la Bella y Carlos Martínez por las laterales, la doble contención que varía entre Zurutuza, Bergara e Ilarra, Griezmann y Vela por las bandas, Xabi Prieto en la medular alta y Agirretxe como único delantero.

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RESULTADOS.

Si bien la Real Sociedad del 2003 llevaba más puntos que la de ahora, el funcionamiento es casi similar. Para la fecha 28 de la 2002-03, el equipo de Anoeta marchaba segundo con 54 puntos, producto de 15 triunfos, 9 empates y 4 derrotas; 48 goles a favor. Cabe recalcar que este equipo había terminado invicto la primera ronda del torneo con 43 puntos, y perdió el liderato por primera vez hasta la jornada 24, después de caer precisamente contra el Valladolid por 3-0. La escuadra finalizaría en segundo lugar con 76 puntos, 22 victorias, 10 empates, 6 derrotas, 71 goles a favor y 46 en contra.

Esta Real, lleva 47 unidades que lo ubican en la cuarta posición, producto de 13 victorias, 8 empates y 7 derrotas; 49 goles favor, uno más.

Entre los goleadores, la Real Sociedad de Delouix terminó con dos jugadores en el top 5 de goleadores: Kovacevic, 4º con 20 goles y Nihat, 2º con 23.

Con 10 fechas por jugarse, igualar la temporada del 2002-03 es prácticamente una utopía. Sin embargo, y comparando los desempeños en temporadas anteriores, el conseguir un puesto para Europa será un premio igual o mayor que ese subcampeonato. Y si el nivel se mantiene, la realidad se impondrá a lo utópico al final de la temporada.

“Podéis soñar porque 47 puntos en 28 jornadas es una gran progresión comparada con la última temporada. Yo estoy satisfecho y vamos a tratar de seguir invictos el mayor tiempo posible”, declaró el técnico francés al término del encuentro en que la Real aplastó al Valladolid por 4-1, con dos goles de Griezmann, uno de Agirretxe y otro de Xabi Prieto, ambos asistidos por Vela.