A pesar de que en el papel se presuma una diferencia abismal entre uno y otro equipo, la realidad es que nadie tiene asegurado nada. Schalke y Manchester United tienen la oportunidad de protagonizar un duelo épico, sin reservas y con mucha intensidad de por medio. Pinta para mucho: el gran experimentado, el gran plantel y el monstruo en el banquillo frente a lo inesperado, el caballo negro, la incógnita. David contra Goliat.

El Veltins Arena abre sus puertas para este choque de poder a poder. Bien lo dijo el estratega de los alemantes, Ralf Rangnick, “el martes no quedará nada decidido”. Es el inicio de una eliminatoria peligrosa por la frescura de Los Mineros, primerizos en semifinales, frente a la categoría de los Red Devils. La historia entrega un duelo inédito en la competición más importante del mundo a nivel de clubes. En un comienzo, ser local para Schalke podría significar ampliar el récord perfecto (cinco victorias), mientras que para el United también sería motivo de mayor productividad como visitante: no ha permitido goles y ha metido seis.

El balance total del Schalke como local ante equipos ingleses es de tres victorias, un empate y una derrota. Para el Manchester el récord contra alemanes es positivo con mayor énfasis en fase de grupos, pues ganó cinco de sus diez partidos y empató uno. Pero a eliminatoria directa se pone interesante el dato, ya que ante conjuntos de la Bundesliga registra cuatro derrotas y ni una sola victoria. El año pasado el Bayern lo eliminó en cuartos de final.

Los dos protagonistas parten como equipos bien conjuntados y que con base en la unión y la explosión precisa de sus elementos clave, logran trascender. Del lado teutón está, por supuesto, Raúl. El impresionante delantero español ha sido el bastión del Schalke. Su experiencia le aporta seguridad y firmeza a la ofensiva y al alma del equipo, además de que personalmente querrá ampliar la cantidad de goles en Europa (suma 70). El técnico Rangnick, quien tomó las riendas hace relativamente poco, tiene fe ciega en su capacidad de mando y reparte al grupo en torno a su figura: desde ahí parten Farfán y Huntelaar y para él (Raúl) juegan Uchida y Jurado.

Si bien no hay historia entre ambos clubes, sí lo existe precisamente desde el aspecto Raúl, como fenómeno. Con Real Madrid, el siete marcó cuatro goles en tres encuentros contra el United en la Champions. Sir Alex Ferguson no ha podido descifrar al delantero que cambia constantemente entre la punta, el enganche y, en ocasiones contadas, las bandas.

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Para el Manchester hay factores y momentos importantes. Desde luego Ferguson como institución en el banquillo, Rooney y su ley de atracción para las marcas, la clase de Berbatov, la rapidez de Nani. Y claro, el hombre del momento, Javier Hernández, con todo su “oportunismo”. Pero ¿quién cortaría el Sistema Raúl? Como visitantes y tendiendo la definición en casa, el United apostará por tapar y coartar espacios y aprovechar rapidez en ataque. Para cubrir la ofensiva joven y organizada del Schalke, el regreso de Rio Ferdinand llega en el momento preciso.

Perspectiva desde el timón

Así lo ve el técnico británico. Previo al juego de mañana, en la conferencia realizada en Gelsenkirchen, explicó sobre su United “que el presente grupo tiene bastante experiencia en Europa, donde debemos demostrar lo que podemos hacer. Echando un vistazo al Schalke contra el Inter, siempre dio la impresión de que los alemanes nunca iban a perder el partido, y eso habla bastante bien del Schalke dada la experiencia del Inter de Milan. En pocas fases de aquel duelo me dio la sensación de que fueran a perder, ya que dominaron casi siempre la eliminatoria y de hecho estuvieron muy seguros en los buenos momentos del Inter. Fue una impresión buena”.

Y del otro lado, la motivación juega un papel determinante, principal, probablemente genere un nivel más profundo. El estratega Minero afirmó saber “que el Manchester es un equipo más organizado que el Inter, así que no será fácil marcar. Tenemos que intentar ser compactos. Un resultado corto deja todo abierto para el partido de vuelta en Manchester”.

Respecto a la oportunidad, Rangnick fue muy claro: “¿Quién sabe cuántos de estos jugadores van a poder jugar un partido como este en los próximos años? Y lo mismo me sucede a mí. Este es mi partido más importante hasta la fecha en lo que a atención se refiere por parte del público y de los medios. Seguramente, en el curso de los dos partidos el Manchester tenga más que perder que nosotros. Tenemos que permanecer concentrados, pero también tenemos que demostrar cosas”.